Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Condenada por presentar una denuncia falsa por malos tratos contra su expareja

Una mujer ha sido condenada a pagar una multa de 2.160 euros por denunciar a su expareja por malos tratos de forma falsa. Tras ser detenido, el hombre fue juzgado y resultó absuelto después de que varios testigos demostraran que el denunciado no había estado en el lugar donde su exmujer dijo que le había agredido. Al encontrar indicios de que se trataba de una denuncia falsa, el juez dedujo testimonio contra la mujer, que fue procesada, juzgada y ahora condenada por un delito contra la administración de justicia. Además de la multa, la acusada ha sido condenada a indemnizar a su expareja mediante el pago de 1.200 euros por los daños morales que le ocasionó con su falsa denuncia.
Según se declarada probado en su sentencia el juez de lo Penal número 9 de Málaga, el día 26 de agosto de 2010, la mujer acudió a la comisaría Málaga-Oeste denunciando que su expareja ese mismo día, a las 15,30 horas, le había golpeado reiteradamente cuando se encontraban en una urbanización de Mijas. La resolución añade que tal cosa que no ocurrió, puesto que el denunciado había estado en Málaga todo el día, por lo que no se encontraba donde la mujer dijo que se habían producido los malos tratos.
Añade que ese mismo día, a las 15,17 horas la mujer le mandó un mensaje en el que le decía «voy a denunciarte, que hasta que no te vea entre rejas no voy a parar y seré la mujer más feliz del mundo».
La denuncia presentada por la mujer provocó la intervención de la policía que detuvo al día siguiente a su expareja que pasó un día en el calabozo hasta que el juez acordó su libertad con medida de alejamiento, que quedó sin efecto una vez fue juzgado y absuelto.
En su sentencia el juez impone a la mujer el pago de 1.200 euros indemnización por el daño moral ocasionado a su expareja con su detención, privación de libertad y «lo que hubo que soportar» hasta que finalmente salió absuelto.

He sido denunciado por VIOLENCIA DE GÉNERO. ¡Prisión! (GANÉ EL JUICIO)

FALSA VIOLACIÓN EN MÁLAGA: Denuncia falsa demostrada.

«Es increíble que nosotros tuviéramos que demostrar nuestra inocencia»
 
Hablan por primera vez los chicos que fueron acusados falsamente de vejar y violar a una compañera de su propio colegio

Los jóvenes, espaldas en el salón de actos de su colegio al término del acto de su graduación - I. MAYA

FERNANDO DEL VALLE – Málaga – 28/12/2015
 

«Lo peor son los recuerdos del calabozo. Estuvimos allí horas, y comprendí lo que se nos podía venir encima cuando llegó una agente y le preguntó a un compañero qué habíamos hecho. “Han violado a una muchacha”, respondió». Los cuatro jóvenes malagueños que fueron falsamente acusados de vejar y violar a una compañera de curso en su propio colegio hablan por primera vez para un medio de comunicación semanas después de que su caso haya sido definitivamente archivado. Meses después de este caso que adelantó ABC, tienen absolutamente fresco el recuerdo de aquellas primeras y angustiosas horas cuando se toparon de bruces con una denuncia que nunca esperaron.
«Cuando recibimos la citación para ir a Comisaría nos llamamos. No teníamos ni idea de qué podía ir el tema». Hablan para ABC minutos después del acto en el que por fin han podido graduarse como bachilleres, varios meses después de que lo hicieran sus compañeros. Cuando fueron denunciados, un juez les impuso una orden de alejamiento de la joven que los había acusado. Como consecuencia, no pudieron regresar a clase entre Semana Santa y fin de curso, precisamente en el año en que iban a enfrentarse a la temida Selectividad.
Ya con el alivio que supone haber sido exonerados de cualquier culpa, aseguran no explicarse aún qué pudo motivar la denuncia de su compañera. «No es que vayamos a llamarla precisamente, pero sí nos gustaría que algún día alguien nos dijera por qué. Ni nos habíamos metido con ella ni recordamos prácticamente haber tenido contacto con ella». ¿Rencor, ahora que todo ha pasado?, inquiere el periodista. «Sí, pero por las familias más que por nosotros».
Reconocen que es difícil olvidar el trago. Dicen no haber sido demasiado conscientes de lo que podía ocurrirles. «Nuestros padres nos tuvieron entre algodones; nos informaban, pero intentaban siempre que permaneciéramos algo al margen para que nos centráramos en nuestros estudios».
Sí aseveran que lo peor, con todo, es sentirse inmersos en un sistema en el que fueron declarados culpables de inicio, bastando únicamente la denuncia de la niña. «Fuimos nosotros quienes tuvimos que demostrar nuestra inocencia. ¿Y si otras familias en un caso similar no lo consiguen?», se preguntan.
Lo mismo opinan varias chicas asistentes al acto, compañeras que siempre defendieron su inocencia. «Soy mujer pero me parece increíble que porque yo diga que alguien me ha hecho algo ni siquiera se le pregunte», dice una. «Yo he votado a Ciudadanos después de escuchar lo que querían hacer con la Ley de Violencia Doméstica», apunta otra que el 20D acudió a las urnas por primera vez.
Efectivamente, tras las denuncias de la joven, el paso de los adolescentes por el calabozo y la orden de alejamiento, comenzó una odisea para los padres, que tuvieron que ir desmontando una a una las acusaciones de la chica para demostrar la inocencia de sus hijos, en la que siempre creyeron.
Así, lograron acreditar cómo los días en que la chica denunciaba haber sido víctima de puñetazos y golpes ni siquiera estaba en el centro. Cómo las fotos de moratones que presentó como prueba ante la Policía las había sacado de internet. Y que la jornada en que ella aseguraba haber sido violada bucal, anal y vaginalmente en los jardines del colegio por tres de los muchachos ellos ni siquiera estaban en sus instalaciones. Incluso que sólo media hora después del momento en que situó el aberrante episodio de agresión sexual que aseguró haber sufrido realizó dos exámenes de recuperación sin manifestar ningún tipo de actitud extraña.
Ahora, el caso puede volverse en contra de la niña. La juez que sobreseyó el caso pidió que se dedujera testimonio contra ella por obstrucción a la Justicia. El asunto está en la Fiscalía pero los padres quieren incluso ampliar la querella al delito de calumnias.
Los padres consiguieron demostrar la inocencia de sus vástagos, pero la travesía fue muy larga. Repleta de noches sin dormir, de episodios de ansiedad que ni siquiera las pastillas lograban domeñar e incluso ingresos en el hospital.
Hoy, superada la prueba más difícil de su vida –y además la Selectividad— tres de ellos estudian ya en la Universidad y un cuarto prepara oposiciones para Policía Nacional. «Es algo que ya tenía pensado, pero después de esto más ganas me han entrado», afirma.
El martes 22 de diciembre, el colegio donde habían estudiado toda su vida les preparó unemocionante acto de desagravio. El acto de graduación que se perdieron en junio. Sólo para ellos cuatro.
«Fueron meses duros pero conseguimos sacar lo mejor de nosotros». Lo afirmó en el acto Victoria, evocador su nombre, la compañera que en su día inició una recogida de firmas en defensa de los muchachos y fue la elegida para pronunciar unas palabras en representación de todo el curso. Apenas hubo en ese acto referencias al suplicio atravesado por los jóvenes. Pero la rabia contenida se desató en aplausos y lágrimas, muchas lágrimas, cuando subieron a recoger las insignias que les acreditan como bachilleres.
«Memoria selectiva para olvidar el pasado, prudencia lógica para no arruinar el presente y alegría desafiante para afrontar el futuro». Parafraseando a Isabel Allende, la directora del centro escolar puso el colofón a un desagravio merecido.

http://sevilla.abc.es/andalucia/malaga/sevi-increible-nosotros-tuvieramos-demostrar-nuestra-inocencia-201512280709_noticia.html

Un juez acusa a la Fiscalía de impedir la persecución a la falsas maltratadas

Un nuevo juez ha puesto de manifiesto las maniobras para tapar las irregularidades que se están produciendo con la Ley de Violencia de Género. 

Falsa maltratada CONDENADA a 1 año y seis meses de prisión.

Libertad digital
 
El magistrado del Juzgado de lo Penal número uno de Granada considera "rechazable" el posicionamiento ideológico "al que se ha apuntado la Fiscalía General del Estado" que, según el juez, "está impidiendo la adecuada persecución de algunas falsas denuncias por falsas maltratadas".
Estas afirmaciones las ha realizado el juez, Manuel Piñar Díaz, en los fundamentos de derecho de una sentencia en la que se condena a una mujer por un delito de presentación de testigos falsos (sus padres) y un delito de falsa denuncia contra su exmarido, según la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe.
Esta nueva declaración se une a las voces de otros magistrados, como el juez Serrano, que han denunciado en numerosas ocasiones la manipulación de los datos de violencia de género y la mala utilización que se ha realizado de esta ley.
Para el magistrado granandino, este "excesivo celo ideológico" de proteger a la mujer "está llevando a quitar la dignidad a determinados varones que son denunciados y sometidos a tediosos y rigurosos procedimientos, que con frecuencia comprenden detención y escarnio público, lo que no hace sino alimentar la violencia, dar un paso atrás en la igualdad ante la ley y en última instancia en el Estado de Derecho".
La falsa maltratada ha sido condenada a un año y seis meses de prisión, con privación del derecho de sufragio pasivo durante la duración de la condena y multa por denunciar en dos ocasiones a su exmarido falsamente en el 2007.
El exmarido fue juzgado y absuelto por delitos de amenazas e injurias y sufrió en aquel momento la medida de seguridad de no poder acercarse ni comunicarse con la madre de su hija, con el consecuente trastorno que le suponía tener que depender de terceras personas que le ayudaran a la recogida y devolución de la menor. Además, el padre no podía asistir a las reuniones del colegio ni hablar con su hija por teléfono durante los casi tres años que ha durado el procedimiento.
Por todo ello, una vez absuelto el hombre interpuso una querella contra su exmujer, y en la sentencia, hecha pública hoy, se hace un estudio pormenorizado de todas las pruebas. Comenta las numerosas pruebas en contra de los condenados, la expareja y sus progenitores, que también han sido condenados por falso testimonio a seis meses de prisión. En el fallo también se recoge que los acusados tendrán que indemnizar solidariamente al afectado en ocho mil euros.
El magistrado considera probado que no hubo amenazas ni insultos y que la mujer quiso "usar en su favor todo el sistema legal de protección a las víctimas de violencia doméstica y ponerlo en contra de su exmarido con el fin de causarle daño".
El abogado del afectado, Diego Fernández Fernández, del despacho Luna y Asociados, ha explicado hoy a Efe que están muy satisfechos con la sentencia debido a que las probabilidades de ganar una querella contra una mujer que denuncia un falso maltrato es muy difícil, ya que no se conocen muchas sentencias que condenen a éstas, y casi el cien por cien no llegan ni a juicio porque se archivan antes.  

domingo, 27 de diciembre de 2015

Juzgada por denunciar falsos malos tratos de su ex marido

Presentó hasta ocho denuncias ante la Guardia Civil de Moncada contra el padre de su hija, que fue detenido en tres ocasiones





REGINA LAGUNA VALENCIA Una mujer ha sido juzgada por acusar falsamente a su marido hasta en ocho ocasiones de malos tratos, tanto a ella como a su hija, de seis años. Teresa P. M. tiene otro juicio pendiente por la novena denuncia falsa. El ex marido fue detenido hasta tres veces por las primeras denuncias.
Durante el juicio, celebrado en el juzgado de lo penal número 2 de Valencia, el ex marido, Jesús A. M., manifestó ante el juez que su ex esposa le había hecho "la vida imposible" desde que se separó en noviembre de 2005.
La mujer abandonó el domicilio que compartía en la urbanización Santa Bárbara de Rocafort con la niña, que entonces tenía cuatro años, tras un tormentoso proceso de separación. La pareja no se había puesto de acuerdo respecto al régimen de visita, guarda y custodia, y pensión de alimentos. Según el fiscal, "guiada por el ánimo de perjudicar al padre de su hija y faltando a la verdad", Teresa P. M. presentó hasta ocho denuncias en la Guardia Civil de Moncada por "presuntos malos tratos, amenazas y vejaciones", desde el 23 de noviembre de 2005 hasta el 30 de enero de 2007.
Las denuncias fueron sobreseídas por la Audiencia de Valencia. En las dos últimas, la denuncia fue "por presuntos malos tratos contra su hija por parte del padre de ésta, pidiendo orden de protección", que fue denegada tras explorar a la menor. La niña manifestó al psicólogo: "Mi mamá me dice que diga que mi papá me pega". La mujer declaró al juez que "pensaba de buena fe que pegaba a su hija".
El fiscal pide una pena de 20 meses de multa, a razón de 20 euros al día. Si no paga, irá a prisión.

2.080 euros por inventarse una agresión y mandar a su expareja al calabozo

Iba medio desnuda por la carretera y dijo que la llevó a un olivar e intentó forzarla y que la roció con gasolina para quemarla, pero la Justicia cree que ella misma se lesionó

Una mujer que responde a las iniciales M.B.L. ha sido condenada a una multa de 1.080 euros y a pagar una indemnización de 1.000 euros como autora de un delito de acusación y denuncia falsa. Ante un tribunal Penal, la acusada admitió que se había inventado una agresión sexual y que había acusado en falso a un hombre que llegó a ser detenido procesado. La sentencia ya es firme.
El 2 de octubre de 2012, antes de la medianoche, M.B.L. fue encontrada por una pareja de la Guardia Civil caminando medio desnuda a la altura del kilómetro 44,5 de la carretera A-301. Según confesó en el juicio la acusada, «a sabiendas de su falsedad, manifestó que tras montarse en el coche de su ex pareja» a pesar de que le constaba una orden de alejamiento que no le permitía acercarse a ella, «se marcharon a un descampado con olivos donde él trató de agredirla sexualmente, habiéndose provocado heridas que presentaba al intentar escapar de su agresor».

Cambio de versión
En un segundo momento la mujer cambió su declaración y dijo que las heridas le fueron causadas por el hombre, «que la roció de gasolina y luego le prendió fuego con su propio mechero».
Ante la gravedad de los hechos descritos por la mujer, y con una denuncia formalizada por ella de por medio, los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad localizaron al hombre que ella había señalado, lo detuvieron y lo llevaron al calabozo como presunto autor de un delito de agresión sexual y lesiones.
El juzgado único de Baeza abrió diligencias penales para esclarecer los hechos. La Justicia llegó dos conclusiones tras su investigación: el hombre acusado no había cometido los hechos que se le imputaban y «las lesiones que presentaba la acusada pudieron ser autoinfringidas». Así que el 18 de diciembre de 2012, dos meses largos después de la denuncia y detención del hombre, las diligencias quedaron archivadas.
A continuación la Justicia abrió diligencias penales contra la mujer, a la que acabó sentando en un banquillo. A la vista de las pruebas que pesaban en su contra, ella optó por declararse culpable y lograr así una reducción de la condena que le podía caer, que quedó en multa e indemnización.
Como las partes renunciaron en el acto del juicio a la posibilidad de recurrir, la magistrada Valle Elena Gómez, del Penal 1, dictó sentencia de viva voz, que ya es firme.

Otros casos: 4 condenas contra mujeres por denuncias falsas constan en el último año completo del que hay datos, el 2014. Fiscalía mantiene una política de tolerancia cero contra este tipo de actitudes que mancha la lucha contra una lacra social que cuesta muchas vidas y sufrimientos. 

Que las denuncias falsas por violencia de género no queden impunes.


Basta ya de usar los recursos destinados a ayudar a mujeres que realmente sufren maltrato por parte de sus parejas, para obtener beneficios económicos y venganza contra una ex-pareja inocente.
Escribo esta petición como nueva pareja de un hombre separado, el cual está sufriendo por parte de su ex-pareja un acoso constante, insultos, amenazas, manipulación de la hija en común contra él e incluso poniendo denuncias falsas de maltrato.
El problema reside en que la denuncia está puesta y ahí queda. Aunque no sea verdad y se archive, a la persona que ha mentido y actuado de mala fe, no le ocurre nada. No tiene ninguna consecuencia mentir ante la Policía y ante el Juzgado para hacer daño a otra persona gratuitamente.
Las denuncias falsas rara vez son perseguidas a pesar de estipularlo así el artículo 456 del Código Penal. Incluso cuando el perjudicado lo demanda, el juez de turno no lo admite. El resultado es la indefensión del denunciado en falso y la impunidad de la falsa denunciante que sabe que tiene un arma infalible para hacerle la vida imposible a su ex-pareja.
Basta la palabra de la mujer como prueba suficiente para enervar la presunción de inocencia del acusado.
Debido al protocolo de actuación tras una denuncia, en la mayor parte de los casos (87,5%) el varón es detenido y pasa a disposición judicial sin poder recabar pruebas o testigos por estar en el calabozo por lo que acude a juicio en clara indefensión. Sus posibilidades de demostrar que su versión es la verdadera quedan claramente disminuidas.
Por todo esto, pido que firmes esta petición para que consigamos que una denuncia falsa tenga sus consecuencias.
Carta a
Gobierno de España Ministerio de Justicia
Que las denuncias falsas por violencia de género no queden impunes.
Yolanda Díaz Méndez ha iniciado esta petición con solamente una firma y ahora la petición ha conseguido 2.544 personas que la apoyan. Inicia una petición tu mismo para crear los cambios que quieres ver.

https://www.change.org/p/ministerio-de-justicia-que-las-denuncias-falsas-por-violencia-de-g%C3%A9nero-no-queden-impunes?recruiter=104583290&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink