Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Una juez deduce testimonio por denuncia falsa a una supuesta víctima de malos tratos

Considera que la mujer actuó movida por el despecho que le causó que le dejara su compañero
BARCELONA, 13
(EUROPA PRESS)
Una juez de Barcelona ha deducido testimonio por denuncia falsa a una mujer que aseguraba haber sido víctima de malos tratos por parte de su ex compañero sentimental y ha remitido a un juzgado de Instrucción de la ciudad los autos "por si los hechos pueden ser constitutivos de un delito de denuncia falsa o de un delito de falso testimonio en causa criminal".
La decisión de la titular del Juzgado de lo Penal número 9 de Barcelona, que además ha absuelto al acusado, se produce escasos días después de las polémicas declaraciones de la decana de los jueces de Barcelona, María Sanahuja, que aseguró que tenía la percepción de que había un uso abusivo de las denuncias por malos tratos. Estas declaraciones han sido valoradas por jueces, políticos y asociaciones, tanto a favor como en contra.
El abogado del acusado, Rafael Azcárate de la Tinta, aseguró, en declaraciones a Europa Press, que esta sentencia pone de manifiesto "la peligrosidad de que algunas personas se aprovechen de la rigurosidad de la ley". No obstante, puntualizó que "no es que la ley sea mala sino que existe un riesgo notorio de que se produzca un mal uso de la misma y eso es lo que deben valorar los jueces y fiscales", añadió.
A pesar de que el fiscal había pedido una pena de 11 meses de prisión para el presunto maltratador, la juez no sólo lo ha absuelto sino que ha deducido testimonio a la presunta víctima porque considera que denunció a su compañero al sentirse despechada porque el imputado había decidido poner fin a la relación, lo que fue "mal digerido" por la mujer, según señala la sentencia, a la que ha tenido acceso
Europa Press.
HECHOS.
Los hechos se remontan a finales del pasado mes de febrero, cuando el imputado, I.F.R., decidió poner fin a la relación sentimental que mantenía con la víctima, J.G., con la que había estado conviviendo durante un año en un piso de alquiler a nombre de la madre del acusado, y situado en la calle Antic de Barcelona.
Según señala el fallo, el imputado decidió romper la relación y pidió a su ex compañera que "abandonara el piso en el que convivían" tras darle "prórrogas" para que se fuera. "Ante dicho requerimiento, ésta se negó, manifestando su deseo de no abandonar la vivienda, intentado mantener la relación que anteriormente había mantenido con el acusado", añade la sentencia.
En este contexto, el 26 de febrero, la ex pareja discutió "sobre estos términos, avisando J.G. a la policía por dos veces", aunque cuando acudieron los agentes al domicilio les manifestó que "no deseaba formular denuncia". Sin embargo, la denuncia sí que se llegó a efectuarse días después, en concreto el 3 de marzo, día en que, según la juez, "el acusado decidió abandonar el piso".
Tras la denuncia, la mujer solicitó ante el Juzgado de Instrucción número 11 de Barcelona una medida de alejamiento para el presunto maltratador, que le fue concedida por el juez.Tras la instrucción del caso, se celebró el juicio, en el que el acusado negó que hubiera pegado o insultado a su ex compañera, como sí sostuvo ella durante la vista oral. Además, la mujer aseguró que "tenía miedo" del imputado.
JUICIO.
Tras la celebración del juicio, el fiscal pidió una pena de 11 meses de prisión y que no se aproximara a la víctima "por cualquier medio por un periodo de dos años" por un delito de malos tratos, mientras que el abogado defensor solicitó la absolución para su cliente.
A la hora de analizar los hechos, la juez afirma que para que se pueda dar una sentencia condenatoria deben darse las pruebas "suficientes y válidas" para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado y, en este sentido, la sentencia señala que "en el acto del juicio y por las circunstancias" del caso "no constan pruebas que puedan valorarse suficientemente para fundamentar una sentencia condenatoria".
La sentencia señala que la única prueba existente es la declaración de la víctima y añade que no consta "ningún parte de lesiones".Al estudiar la declaración de la mujer, la juez señala que tanto ella como su ex pareja reconocieron que la relación que mantenían "había terminado hacía tiempo" y, a pesar de ello, la mujer "continuaba residiendo en el que fue domicilio compartido".
La juez no da credibilidad a la declaración que realizó la víctima durante el juicio respecto a que continuaba viviendo en su casa con el consentimiento del acusado porque se contradijo, ya que ante la policía afirmó que "su compañero puso fin a la relación, pidiéndole que abandonara" el piso.
"AFIRMACIONES CONTRADICTORIAS".
Frente a dichas afirmaciones contradictorias, partimos del obrar humano normal, así cuando una relación de pareja se termina, cada parte comienza una nueva vida, dejando de convivir bajo el mismo techo. Además en este caso el domicilio estaba alquilado por el acusado, concretamente por sus padres", añade la juez.
Asimismo, la sentencia resta credibilidad a la versión de la mujer, que aseguró que el acusado la insultó y la empujó porque la noche en que supuestamente se produjeron estos hechos, ella se quedó dormida en su cama. "No es entendible que tras un incidente grave, con importantes insultos llegando al contacto físico", según la versión de la mujer, "ésta se quede tranquilamente dormida", añade el fallo.
Finalmente, en la sentencia se reflejan diversos mensajes escritos de teléfono móvil emitidos por la mujer a su ex pareja como "te recuerdo que con la ley no me puedes echar...", "no pienso ceder por teléfono. Ven y hablamos" o "necesito verte" que, según la juez, "demuestran una actitud un tanto despótica" de la mujer "para con el acusado".
Por todo ello, la juez concluye afirmando que "las manifestaciones" de la víctima "no son sino producto de su interés en permanecer en el piso que compartía con el acusado" y "de una ruptura provocada por éste y mal digerida por aquélla".

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