Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

domingo, 10 de febrero de 2008

Denuncias falsas, ¿justicia para todos?

04 Feb 2008

Manuel Molina. Palma.

Un hombre divorciado acaba de ser exculpado por la Audiencia Provincial de Barcelona de abusar de sus dos hijos, después de pasar cuatro meses en prisión por una denuncia falsa. Había sido detenido y esposado en presencia de uno de los pequeños (de 2 y 6 años), justo cuando iba a iniciar sus vacaciones junto a éstos. Desde la detención -hace más de 9 meses-, no ha podido volver a verles.
La noticia, a priori positiva -al haberse descubierto el "error"-, no deja de ser terriblemente inquietante. Primero, porque, al parecer según el Tribunal, se ha descubierto que la madre y la abuela de los niños indujeron a éstos a mentir sobre supuestos abusos por parte del padre. Y, en segundo lugar, porque con toda probabilidad las vidas de ese hombre y sus hijos -y, en especial, la relación entre ellos-, difícilmente volverán a ser las mismas en el futuro. Me pregunto, así mismo, si durante esos cuatro meses en prisión habrá podido librarse del "tratamiento" que otros reclusos suelen administrar a los reos de delitos de abusos a menores.
Cualquier persona (hombre o mujer) mínimamente decente y sensible -especialmente si es padre- puede imaginar (seguramente, quedándose corto) la pesadilla que para ese hombre habrá supuesto verse en prisión por un horrible delito del que era inocente, con la incerteza sobre la resolución de su caso, y temiendo, no sólo una condena definitiva a varios años de cárcel, sino perder a sus hijos para siempre.
Ahora, una vez vislumbradas por la Administración de Justicia las causas de la ignominia, sería de desear que se incoaran diligencias penales contra las denunciantes a fin de determinar si han sido autoras (o inductoras) de un delito de denuncia falsa, dictándose, en ese caso, Auto de Procesamiento contra aquellas.
Y confío (quiero confiar) en que esas acciones no sólo se ejerciten particularmente por el padre falsamente denunciado, sino también -de oficio- por el representante de la Fiscalía; y ¿por qué no? por alguna asociación progresista (incluso, feminista) defensora de los derechos de los más necesitados de protección. Porque las propias víctimas reales de abusos y de malos tratos (que, desgraciadamente, existen) merecen que en los casos de denuncias falsas, sus autores(as) reciban de una vez por todas un castigo ejemplar y disuasorio. Y a la mayor brevedad; porque, como dijo Séneca, "nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía".

-->Escrito por: anna fernandez