Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

domingo, 9 de marzo de 2008

Comentario de Un funcionario de Justicia al artículo «Hay una guerra de sexos relacionada con la forma de tratar la violencia de género»

Soy funcionario de la Administración de Justicia (gracioso eufemismo) Trabajo en un Juzgado de Violencia sobre la Mujer, desde su creación. Ha transcurrido el tiempo suficiente para poder hacer balance y sacar conclusiones sobre su funcionamiento…
No voy a entrar a discutir su utilidad, voy a hablar de otra cuestión: la mayoría de las veces los juzgados son utilizados por las supuestas "víctimas de maltrato" para intentar conseguir alguna clase de ventaja basándose en falsedades contra sus esposos, compañeros, amantes, y generalmente convenientemente asesoradas por asociaciones de mujeres, o similares, que constituyen una verdadera “industria del maltrato” y con la cual consiguen pingüe, abundantes ganancias.
Con el debido respeto, y sin intención de ofender o hacer daño a nadie, para mí es un dilema moral seguir callando por más tiempo. No puedo continuar en silencio ante tanta falsedad, tanto descaro, tanta desfachatez.
Ya es hora de llamar a las cosas por su nombre: Entre el 90 y el 95 por ciento de las “víctimas de violencia de género”, ¿casualmente? , no son de la nacionalidad española. La mayoría son mujeres ecuatorianas, peruanas, bolivianas, etc. que acuden a los juzgados habiendo sido convenientemente “aconsejadas” por asociaciones de mujeres, asistentes sociales, casas de acogida, casas de la mujer, etc. respecto de los beneficios y el trato preferente que pueden obtener para acceder a guarderías, colegios, empleos públicos, viviendas de protección oficial, obtención rápida de permisos de residencia y trabajo, y sobre todo el archivo y la suspensión inmediata de cualquier orden de expulsión que les pueda acechar por estar ”ilegalmente” en España.
Hay mujeres que incluso llegan a estar más de dos años en refugios para “mujeres víctimas de maltrato”, gestionadas por supuesto, en la mayoría de los casos por ONGS (¿O tal vez habría que llamarlas O”Sí”GS?) a pensión completa para ellas y sus hijos, gratis total… y todavía recibiendo ayudas para buscar empleo, que ¿será también casualidad? después de dos años no han logrado encontrar...
Otro asunto respecto del que existe un “pacto de silencio” es que en un porcentaje alto de ocasiones, las supuestas mujeres maltratadas intentan retractarse y retirar la denuncia al percatarse de que los “beneficios” conseguidos no las compensan suficientemente, ya que implican inevitablemente la expulsión de su compañero…
De todos modos, algo que estas mujeres suelen ignorar es que en España la retirada de la denuncia no está permitida, y en último extremo, el Ministerio Fiscal seguirá para adelante…
Pero hay cuestiones aún más perversas: El que una mujer presente denuncia en la Comisaría, o el puesto más cercano de la Guardia Civil, implica la detención inmediata de su esposo, que será conducido esposado y será puesto a disposición judicial después de pasar dos o tres días en el calabozo como un vulgar delincuente. Ya en el juzgado, mediante un juicio rápido, muy rápido, después de muy pocos minutos y sin prueba alguna en la mayoría de los casos (solo la palabra de la supuesta mujer maltratada) se encontrará con una condena que lo expulsará de su casa, de sus hijos, a los que como mucho permitirán que vea una vez por semana o cada 15 días y por supuesto seguirá manteniéndolos a todos y pagando la hipoteca si la hubiera...
Después del Juicio, la policía lo acompañará a su casa para que recoja rápidamente algunas de sus pertenencias, y la mayoría de las veces no podrá regresar nunca más. Todo esto irá acompañado de una orden de alejamiento, que le impedirá acercarse a su hasta entonces mujer, a sus hijos, a su domicilio o lugar e trabajo.
Por supuesto, el quebrantamiento de condena, el incumplimiento de la orden de alejamiento supone el ingreso en prisión. Esta dinámica perversa lo único que ocasiona es la posibilidad de convertir una simple discusión familiar en una ruptura total del matrimonio y poner, a partir de entonces, en autentico peligro a “la víctima”…
Es fácil imaginar lo que se le pasará por la cabeza a una persona que se vea envuelta en semejante “embolao”, cuando llegue a la conclusión de que una serie de canallas le han desgraciado la vida… Con la inestimable colaboración de abogados del turno especial de oficio para violencia de “género”; que en muchos casos se encargarán de convencer al denunciado de que “mejor es que aceptes una sentencia de conformidad”…
Mediante la denominada Ley Integral contra la violencia de género, consiguen grandes beneficios asociaciones diversas, ONG, sindicatos… que compiten entre si para ver quien “atiende” a más y mejor a las mujeres, crean casas de acogida y asesoran a más mujeres a las que animan a denunciar a sus compañeros (recuerden ustedes el famoso autobús contra la “violencia de género” que recorrió no hace mucho toda la geografía extremeña) sea verdad o mentira, y a solicitar todo tipo de prestaciones que ellos se encargan de gestionar –mientras más pleitos mas subvenciones-
¿Y que ocurre, se preguntarán ustedes, en el supuesto de que la falsedad de las denuncias se salga de ojo, y la denuncia sea lo más burdo?
No hay problema, todo está previsto: los fiscales tienen instrucciones de no perseguir a ninguna mujer, y hacer la vista gorda… Por supuesto, los hombres maltratados no existen, y por descontado, que a ningún varón se le ocurra denunciar en falso, sufrirá eso de que todos somos iguales ante la ley… Bueno, algunas son más iguales.
Lo verdaderamente lamentable es que las mujeres realmente maltratadas, las que de verdad necesitan ayuda, están abocadas a verse engullidas por este huracán de mendacidad, en el que no logra diferenciarse del resto, con lo cual, si lo necesita, se encontrará con casas de acogida repletas de mujeres inmigrantes que las consideran un albergue gratuito, en lugar de un medio para salir adelante y rehacer sus vidas (las malas lenguas hablan de que en esos lugares se organizan buenos saraos, divertidas fiestas,…).
Mientras la Policía y la Guardia Civil están entretenidas en atender esta supuesta "violencia", como no dan abasto y no poseen el don de la ubicuidad y la omnipresencia, si la verdadera mujer maltratada necesita ayuda policial, lo más probable es que la maten antes. Si realmente fuera cierto que existe intención de buscar soluciones, y no un grandioso negocio, intención de acabar con la violencia intrafamiliar, se entraría en analizar -cosa que nunca se hace- los motivos (desde luego injustificables) que han llevado a un hombre (o a una mujer, que haberlas ahílas…) a asesinar a su pareja.
El sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) la sensatez nos dice que ni los varones son absolutamente malos ni las mujeres absolutamente benditas, pero la televisión y los medios de comunicación parecen no querer verlo así.
Esté asunto se ha acabado convirtiendo en un espectáculo tipo “aquí hay tomate” y programas de televisión-basura semejantes… y oportunistas y canallas haciendo su agosto, vendiéndonos falsedades como que las señora son absolutamente maravillosas y los señores absolutamente malvados, y de repente, y sin que anteriormente haya ocurrido nada con esas benditas mujeres, llevados por su infinita maldad, las tiran por la ventana, las degüellan, matan a sus hijos y más tarde se pega un tiro, o se arrojan desde un puente…
¿A alguien le resultan creíbles todas estas patrañas?

1 comentario:

Samuel dijo...

LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO: DEROGACIÓN
porque no sirve de nada,
porque se detiene a inocentes sin pruebas,
porque solo sirve como arma para el divorcio,
porque es discriminatoria,
porque parte de unas premisas falsas,
porque las mujeres realmente maltratadas siguen muriendo sin que la ley lo impida y en cambio: SE DETIENE A PADRES INOCENTES Y SE LES EXPULSA DE SUS CASAS SIN PRUEBAS Y AUNQUE DESPUES SEAN ABSUELTOS EL DAÑO ESTÁ HECHO.
POR ESO: LEY DE VIOLENCIA DE GENERO DEROGACION YA

Una ley que no funciona y que además es injusta no hay que reforzarla, hay que derogarla inmediatamente.
Cada día se detiene sin pruebas en España a entre 350 y 400 hombres por denuncias de supuesto maltrato.
Esto no se puede soportar, por muchos millones en propaganda que se gaste el ministerio de igualdad y todas las bien subvencionadas asociaciones del feminismo radical la gente ya nos estamos dando cuenta de lo que está sucediendo realmente.

VIOLENTA LEY GÉNERO: DEROGACIÓN