Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

lunes, 29 de junio de 2009

Condenado a 27 meses Adrián Darío Bazzani tras juicio injusto

Según la Justicia, Adrián Darío Bazzani es culpable de infligir malos tratos a su ex pareja y debe cumplir una condena de 27 meses de cárcel en la prisión Tenerife II. Según él, los que lo conocen y los testigos que aportó al juicio y que dicen no haber sido tenidos en cuenta, se trata de una falsa denuncia, una venganza. De su ex novia por haber decidido romper la relación y de la hermana de esta «que lo odió desde un principio».
Este jueves el acusado entrará en prisión para cumplir su condena. Bazzani cree firmemente que fue sentenciado a ir a presidio antes de ser juzgado y señala a la hermana de su ex novia, a quien atribuye la habilidad de formular una denuncia por malos tratos para destrozarle la vida.
Según relata la actual pareja del condenado, cuya profesión está íntimamente relacionada con los problemas que sufren las víctimas de violencia machista, si se saben usar las palabras y los medios adecuados, «es fácil» conseguir llevar a efecto una falsa denuncia. «Si yo quisiera vengarme o fastidiar la vida a un hombre sabría cómo poner una falsa denuncia y enviarlo a prisión».
La sentencia
La Magistrada del Juzgado de lo Penal nº5 de Santa Cruz de Tenerife, Esther Nereida García Afonso, sentenció en abril del año pasado al acusado a dos años de prisión por un delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar. Por otro de lesiones psíquicas añadió diez meses más de cárcel y por un tercer delito de amenazas fue condenado a 70 días de trabajo en beneficio de la comunidad. El acusado además debería indemnizar a la víctima con 6000 euros por los daños morales más la cantidad que se considerara conveniente para los gastos médicos farmacéuticos y de tratamiento psicológico.
Los actos que se denunciaron y se consideraron como probados durante un juicio oral, como figura en el escrito, «en ningún momento han sido acreditados; no existen parte de lesiones ni elementos que justifiquen algún tipo de denuncia por malos tratos durante los tres años que duró la relación sentimental entre Adrián Bazzini y su pareja», sostiene la defensa del condenado. La denuncia que ha desencadenado toda esta trama judicial «ni siquiera fue formulada por la víctima, sino por su hermana, aunque ella estuvo de acuerdo», dice el documento de apelación.
En este recurso se señala además la posibilidad de que exista un móvil de resentimiento provocado por la ruptura de la relación de pareja y se cuestiona la actitud de ella, considerando que si se sentía amenazada y maltratada, «¿cómo es posible que decidiera presentarse en el domicilio que había compartido con Adrián a recoger sus efectos personales, ya que había decidido romper la relación, sin ser acompañada?».
Él se encontraba allí y le dijo que se marchara. Entonces «ella llamó a su hermana y a una amiga para que la ayudaran en la mudanza», no entendiéndose, según formula la apelación que, «si le tenía tanto miedo cómo es que no solicitó que la acompañaran desde el primer momento».
En el juicio oral, Adrián Bazzini presentó cuatro testigos que no fueron tenidos en cuenta: su madre, que viajó desde Argentina para apoyarle; una ex novia con la que mantiene una magnífica relación de amistad después de siete años de pareja; dos compañeras de trabajo; y el propietario de la vivienda en la que vivía de alquiler. El motivo para no tomar en cuenta las declaraciones de los testigos radicaba en el grado de amistad o parentesco que ponían en duda la imparcialidad de su testimonio, según la juzgadora. Pero no ocurrió lo mismo con los testigos aportados por la víctima: su hermana, su madre y una amiga, quien incluso declaró «no haber presenciado insulto alguno o discusión», matizando que «esta pareja le pareció siempre de lo más normal», aunque estas últimas declaraciones tampoco fueron tomadas en cuenta.
Visto este recurso de apelación presentado por la defensa de Bazzini, se dictó sentencia el pasado 27 de marzo del año en curso, sentenciando al acusado a 18 meses de cárcel por un delito de malos tratos habituales; por el delito de menoscabo psíquico a 9 meses de prisión y por el delito de amenazas leves en el ámbito familiar a 60 días de trabajo en beneficio de la comunidad, además de indemnizar a su pareja con 3.000 euros por los daños morales.
La defensa de Bazzini cree que se hace un mal uso de la Ley contra la violencia de género y ha presentado un escrito tratando de frenar la entrada inminente de este hombre en la cárcel, algo que podría suceder si la jueza lo considerase.

1 comentario:

Inma dijo...

Parece increible que estas cosas ocurran pero es así, los hombres estan completamente desprotegidos ante las acusaciones de estas personas sin escrúpulos. A mi pareja le ha ocurrido algo similar, también esta condenado, durante el juicio tampoco creyeron a sus testigos porque eran sus padres, pero si creyeron a los de su expareja y imaginaros a quien llevó, a su madre. Llevo viviendo 2 años con él y para nada es un maltratador. Ya veis, esto está a la orden del día.