Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

lunes, 13 de julio de 2009

GABRIEL ARAUJO, EL DENTISTA Y EL NOTARIO...

El día que Gabriel Araujo acudió al juzgado de instrucción numero 5 de Marbella para responder por la denuncia de malos tratos que le había puesto su ex, se encontró con otros cinco hombres en su misma situación, entre ellos un dentista y un notario.
Gabriel tenía su propia abogada pero le pusieron una de oficio, quien trató de convencerlo de que se autoinculpara. «Me decía: "El fiscal pide nueve meses, pero, como no tienes antecedentes, no vas a ir a prisión y, si firmas, te rebajará la pena a seis meses. Así que quitas de líos con tu ex, no tendrás orden de alejamiento, te quedas tranquilo...».
Gabriel se negó a rubricar el documento pero los otros cinco siguieron las indicaciones de la letrada y se convirtieron en maltratadores confesos. «Tú tienes suerte porque te pasó en la calle», le dijo a Gabriel el dentista, «pero lo mío ha sido en casa. Ella dice que le he dado con la cabeza en la bañera y yo no tengo ninguna prueba».
Gabriel Araujo, 41 años, decidió seguir luchando por su inocencia y, pese a las 19 denuncias que le interpuso su ex mujer, consiguió una sentencia absolutoria el 13 de abril de 2007. Su caso es especialmente paradigmático.
Lejos de ser sospechoso de ejercer algún tipo de violencia contra la mujer, Gabriel estaba muy involucrado en la lucha contra los malos tratos. Desde 2001 trabajaba como ingeniero de sonido en la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género. Con ellas viajó a México para protestar por el femenicidio en Ciudad Juárez, a Palestina, a Bruselas... «Es lo kafkiano de la situación, que luche por la mujer y me pase esto...». Como en la mayoría de los casos, la denuncia falsa se presentó tras la separación.
Gabriel jugaba con su hijo en el parque cuando ella apareció. «Estaba muy nerviosa, comenzó a forcejear con el carrito del niño y llamé a la policía para que la controlaran». Tras el incidente, ella se fue a comisaría previa parada en el hospital. Al rato le comunicaron a Gabriel que estaba detenido. «De no ser porque los policías testificaron a mi favor...», dice. El verano pasado abandonó la Plataforma. «Resultaba complicado trabajar en un lugar donde sólo se habla del maltrato a la mujer y donde se ocultan y disminuyen las denuncias falsas».

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