Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El juez Serrano compara la ley contra el maltrato con la base de Guantánamo

http://www.correoandalucia.com/noticia.asp?idnoticia=4424170096091095098097424170

Sevilla 07/02/2009

El juez Francisco Serrano ha vuelto a levantar la polémica con unas declaraciones en las que critica duramente a la Ley Integral de Violencia de Género, asegurando que es “injusta” y “perversa” y que las situaciones que “abuso” que provoca son similares “a la prisión de Guantánamo”.
En una entrevista con la agencia Efe, el juez de Familia número 7 de Sevilla, Francisco Serrano, asegura que ve injusta esta ley y advierte de su posible “efecto perverso”, al proteger “situaciones de abuso” y no a las mujeres que realmente sufren maltrato. Para Serrano el abuso se produce “porque no se ha hecho una buena definición del maltrato”, aunque también reconoce que “ha traído cosas buenas, como que la sociedad no tolere situaciones de violencia.
Así, dice que la ley “estigmatiza” al hombre acusado de maltrato. Cuando la mujer denuncia, inmediatamente recibe el apoyo del abogado de oficio, el fiscal y las asociaciones contra la violencia, mientras que el hombre solo tiene a su letrado y, si luego pretende acusar por denuncia falsa, tiene la dificultad de “demostrar que ella no se equivocó al denunciar”, sostiene Serrano. De hecho, el juez compara la situación con la base de Guantánamo: “cuando a un hombre se le denuncia, a la cárcel y la llave tirada”. El magistrado asegura que sólo el 14% de las denuncias presentadas son casos de maltrato.
Francisco Serrano lamentó también que no se modifiquen las condenas por denuncias falsas, llegando incluso a la retirada de la custodia. Para el juez estas “desigualdades y situaciones injustas llevan a más violencia donde antes no la había e incluso a hombres que se suicidan”, aunque esos datos “no aparecen en la foto oficial”.
El magistrado presentará el jueves su libro ‘Un divorcio sin traumas’, en el que aboga por la mediación, aunque a su juicio esas líneas no se fomentan porque atacan la “línea de flotación” de “las asociaciones que viven de las subvenciones para el maltrato”.
El juez lamenta que “después de ciento y pico de años de discriminación, una ley termine diciendo que la mujer, por el hecho de serlo y por vivir en pareja, está discriminada y en una situación de subordinación bajo el poder del hombre”, algo que le parece “no solo discriminatorio para el hombre, sino también para la mujer”.
En su libro intenta reflejar “la situación real que se está generando, que no obedece a la realidad que tenemos que combatir. Sostiene que ha surgido un “hembrismo” que considera a la mujer un ser inferior necesitado de protección especial, una situación que le recuerda a la ideología de la Sección Femenina de la Falange, que practicaba la discriminación positiva aunque desde un “machismo casposo y cavernícola”.
El juez de Familia entiende que se debería haber creado una jurisdicción única especializada en Familia, que funcione con los mismos medios para la capital y la provincia.