Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

domingo, 27 de diciembre de 2009

«QUIEREN CALLARME COMO EN LA INQUISICIÓN»

EL JUEZ de Sevilla que la semana pasada denunció en «Crónica» que la Ley contra la Violencia de Género discrimina al hombre y favorece falsas denuncias mantiene su crítica, pese a las amenazas recibidas.
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DENUNCIA / CONTRA LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO
EDUARDO DEL CAMPO
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Quieren acallarme... como en tiempos de la Inquisición». A Francisco Serrano no le gusta que le llamen «juez valiente» -como ahora le describen- ni que le señalen como abanderado de causa alguna.
«Llevo desde 2005 previendo estas abrumadoras consecuencias [de detenciones de hombres sin justificación]. Lo que pasa es que ahora es un escándalo. Ya no tengo que convencer a la gente, sólo les cuento lo que ya saben».
Ni el pulso ni la voz le tiemblan al juez de Familia de Sevilla. Desde que rompió su silencio, hace una semana en Crónica, para denunciar que tanto el Gobierno como el Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) estaban «ocultando» o «sesgando» datos de agresiones y asesinatos de hombres a manos de sus mujeres o ex parejas, Serrano ha provocado un terremoto social y jurídico nunca visto, cuyo epicentro es la Ley de Violencia Doméstica y de Género, de la que el Gobierno ha hecho bandera de la igualdad desde su aprobación en 2004.
Firme como una roca -«Digo que se discrimina a los hombres por el hecho de serlo» y que esta ley favorece las «denuncias falsas de maltrato»-, Serrano sólo teme que su exposición pública como disidente le acarree «alguna agresión tipo Berlusconi».
De momento, sin embargo, está recibiendo llamadas y mensajes de apoyo. «Me dicen "gracias por haberlo dicho"», y cuenta que no paran de llamarlo de televisiones, radios y medios escritos. Unos lo han respaldado en privado. Otros, en público, como abogados de familia, magistradas, la Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva..., así hasta 38 asociaciones de toda España. Incluso la Asociación de Abuelos Separados de sus Nietos ha dado la cara por el magistrado «por haber dicho la verdad».
Aunque entre todas las muestras de apoyo, la más valiosa para él es la de sus colegas de los otros juzgados de Familia de Sevilla. Mujeres las cuatro. Una portavoz, María Núñez, expresaba el miércoles que desde el Observatorio contra la Violencia de Género, que advertía a Serrano de «las posibles responsabilidades que pudieran derivarse de sus críticas» a la ley, se había intentado amedrentar a su compañero.
Que las palabras del juez «reflejan algo que vemos todos los días, porque no siempre el malo es el padre o la madre». Francisco Serrano -«Este año han matado ya a 51 mujeres (hasta el 3 de diciembre) y a 30 hombres, pero no se registra oficialmente»- vuelve a la carga.
No se desdice: una parte de los 3.716 varones que se suicidaron en 2006, frente a 2.753 mujeres, lo hicieron por la discriminación de la Ley de Violencia de Género.
El juez interpreta las palabras de la presidenta del Observatorio del CGPJ, Inmaculada Montalbán, como un intento de sellarle la boca. Le viene a la memoria el caso de una juez de Santander a la que multaron con 3.000 euros por criticar la ley y señalar los casos de abusos que su aplicación generaba.
Serrano ni se lo imagina. «Si hablan de pedirme responsabilidades, yo voy a hablar de responsabilidades penales, porque el artículo 542 del Código Penal prevé la inhabilitación especial para la autoridad o el funcionario público que impida a una persona el ejercicio de otros derechos cívicos reconocidos por la Constitución y las leyes».
El magistrado cree que «hay miedo» a hablar e insta a otros juristas a que «se sumen y se mojen» para que la suya no sea una voz aislada. Y denuncia en tono irónico: «El Observatorio se ha convertido en la Inquisición que guarda el dogma de fe». Y ese «dogma de fe» es el tabú que él sostiene que existe en torno a la polémica Ley contra la Violencia de Género.
El jueves, mientras los apoyos al juez seguían sumando, el CGPJ dejaba a su vocal sola. Y en un comunicado se desmarcaba de la censura de la presidenta del Observatorio, alegando que lo dicho «fue a título personal» y no en representación del órgano de poder de los jueces. [El viernes, Francisco Serrano pidió que se retire de la web oficial de los jueces el comunicado de la presidenta del Observatorio que, según él, le injuria]
Las voces han ido creciendo en número a medida que la semana avanzaba. Entre otras, la del Fernando Basanta, profesor de matemáticas y presidente de Fadie (Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva), quien no descarta incluso denunciar la ley ante los tribunales europeos: «En España se ha desenterrado el delito de autor. Éste consiste en poner penas más graves a los hombres que a las mujeres por el mismo delito». Dice más: «Una semana tras otra nos llegan entre tres y cuatro historias, todas ellas terribles, de hombres que son acusados falsamente por sus parejas y, como consecuencia, se quedan sin hijos, sin casa y sin futuro. Están totalmente destrozados y se siente desamparados por la ley. En la calle».
La ruina, en muchos casos, no es una metáfora ni una exageración. De hecho, la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha pedido al Gobierno que habilite centros de acogida para «hombres víctimas de la violencia doméstica», como ocurre en Holanda donde ya existen 40 de estos centros.
El juez Francisco Serrano insiste: «Esto es un escándalo... No tengo que convencer a la gente, sólo les cuento lo que ya saben».
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