Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

viernes, 22 de enero de 2010

Segunda Tesis: Sobre el origen de las feminazis

Queridos lectores y lectoras, ha llegado el momento de elaborar la segunda tesis
El origen de las feminazis.

Al igual que la primera tesis, esta se irá desarrollando poco a poco, por lo que sería interesante volver a releer pasados algunos días por si el contenido se ha ampliado.

Bien comencemos entrando de lleno en el tema de la tesis que nos ocupa.

Según mi investigación en estos años, he podido encontrar suficientes elementos que me llevan a la conclusión de que cada mujer feminazi tiene detrás a un hombre machista que directa o indirectamente la ha hecho sufrir. Veamos lo que esto quiere decir:

Para que un ser humano llegue a despreciar tanto la figura del varón es inevitable sospechar que algún acontecimiento de extrema gravedad ha influido en la mente de la persona que desarrolla el odio para que llegue a esos extremos.

Conozco personalmente feminazis de sexo femenino y feminazis de sexo masculino, en todos los casos hay una figura de macho dominante y cruel de su entorno que les ha hecho daño, por eso odian a los hombres, volviendose misándricas o misándricos por encima de todas las cosas, incluso por encima de creencias religiosas o políticas.

En el caso de féminas, los varones maltratadores pueden ser sus padres, ex-maridos, hermanos o los jefes del trabajo. En el caso de hombres feminazis podemos encontrar casos en los que sus padres los maltrataron y también hay muchos casos en los que las madres les han inculcado el odio al padre.