Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

domingo, 30 de mayo de 2010

El caso de José Manuel Tomé

José Manuel Tomé lleva sin ver a sus dos hijas desde el 5 de febrero y teme que la separación sea muy larga. Contra él pesa una orden de alejamiento porque su exmujer le ha denunciado por presuntos abusos sexuales a la mayor. Se trata de una acusación muy grave, pero para este bilbaíno afincado en Badajoz no es una situación nueva. Hace dos años ya se enfrentó a la misma acusación. No resultó imputado, pero pasó 13 meses sin ver a sus hijas. En total, este hombre acumula una veintena de denuncias contra él en los últimos cinco años.
De estas veinte denuncias, que van desde las amenazas hasta agresiones y maltrato, sólo dos han llegado a juicio y en ambos casos ha sido absuelto. Ahora, con las sentencias en la mano, José Manuel Tomé pide ayuda. Asegura que las acusaciones de su exmujer sólo son un medio para alejarle de sus hijas de 10 y 6 años y pide que la justicia proteja más a los padres en su situación.
«Cada vez que me denuncia, no se trata de demostrar mi culpabilidad, sino que tengo que demostrar que soy inocente», explica. «Su estrategia es buena y ahora estoy en tratamiento por depresión».

Ante esta situación, y sin encontrar otro recurso, este hombre decidió ayer comparecer en público para denunciar su caso. Lo hizo apoyado por la Asociación de Padres y Madres Separados de Extremadura. El presidente de esta agrupación, Carlos Caldito, calificó el caso como espeluznante. «Es un ejemplo de que las denuncias falsas existen, aunque muchos no quieran reconocerlo».

La historia de José Manuel comenzó en julio de 2005 cuando residía con su familia en Bilbao. Presentó una demanda de separación contra su mujer. «A partir de ahí comienza mi infierno», dice.

Mientras muestra varias sentencias y sobreseimientos en los juzgados del País Vasco, asegura que los psicólogos siempre le han apoyado. «Cada vez que hay una denuncia, hay una evaluación de los forenses a toda la familia y no hay más que verlas, me dan la razón».

En enero de 2006, su exmujer se marchó de Bilbao con las dos niñas. «Sin decirme nada, no sabía donde estaban, pero recibí una nueva denuncia por maltrato desde Llerena». Tras el proceso judicial en Llerena, el caso se archivó y José Manuel Tomé decidió mudarse a Badajoz para estar cerca de sus hijas.


Las denuncias continúan y ha pasado varias noches en un calabozo. «Porque tienen que retenerte cada vez que reciben una acusación», explica. También ha tenido que ver a sus hijas en visitas tuteladas en el punto de encuentro de Mérida.

Después consiguió un régimen de visitas normal, pero la nueva denuncia ha vuelto a provocar su alejamiento. Este padre pide a la justicia que tenga en cuenta sus antecedentes a la hora de valorar las denuncias de su exmujer y,sobre todo, que se aceleren los trámites para no estar separado de sus hijas.

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