Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

jueves, 27 de mayo de 2010

Estuvo 36 días en prisión por una denuncia falsa de violación que no cometió

Su mujer lo denunció por agredir sexualmente a su hija y los magistrados archivaron el asunto.

Un conocido escayolista de la ciudad, identificado como J.L.L., de 48 años, pasó 36 días en la prisión de Pereiro por presuntamente violar a su hija, menor de edad, y que se desplaza en silla de ruedas a causa de una minusvalía física y psíquica, cuando ahora fue archivada la causa.

El industrial fuera detenido el 13 de septiembre del 2007 en un bar de Cudeiro después de que su mujer denunciara la supuesta violación, una vez que su hija le confesara los abusos sexuales a los que estaba siendo sometida por su progenitor. La primera violación, según recoge la denuncia presentada entonces, se había producido tres meses antes en Sanxenxo (Pontevedra) y continuaron después en el domicilio del matrimonio en la calle Río Xares de la ciudad.

El empresario permaneció una noche en el calabozo y el titular del Juzgado de Guardia decretó su ingreso en la cárcel de Pereiro, donde permaneció 36 días, hasta que los tribunales de Justicia comprobaron que había indicios de que los hechos denunciados podrían ser falsos. Durante ese tiempo, el Tribunal Superior de Xustiza tuvo que decidir qué juzgado era competente para llevar la causa: si el Instrucción de Cambados, a donde pertenece Sanxenxo, lugar donde supuestamente se produjo la primera violación, o el de Instrucción número 2 de Ourense, por ser donde se practicó la detención y el resto de agresiones denunciadas.

Al final, fue el Juzgado pontevedrés el encargado de las diligencias, que fueron archivadas por falta de pruebas, al dar negativo todas los análisis realizados a la menor. 'Tras la detención, la menor fue examinada en el CHOU y el informe concluye que no hubo penetración', afirmó el abogado del empresario, José Luis Darriba.

El médico forense y los psicólogos que estudiaron a la joven, según consta en el sumario, dudan de la veracidad de su testimonio. El fiscal asegura en su escrito que la denuncia es falsa.

Así, el juzgado pontevedrés archivo el caso, decisión que fue recurrida por la mujer del empresario M.C.P.B., de 46 años, ante la Audiencia provincial de Pontevedra, que acaba de reafirmarse en la decisión del Juzgado de Cambados.

Entonces, el empresario iniciaba los trámites de divorcio de su mujer, que ya lo había denunciado en varias ocasiones por malos tratos, aunque, posteriormente, retiró las acusaciones. En la actualidad, la pareja está separada y el industrial, una vez archivada la denuncia por la violación de su hija, acaba de presentar una querella criminal contra su mujer por denuncia falsa y simulación de delito. 'Le hicieron mucho daño. La gente lo miraba mal y muchos amigos le retiraron la palabra', asegura el letrado.

Además, el empresario comprobó como en su empresa, con media docena de trabajadores, caían en picado los pedidos. 'Lo hundieron moral y económicamente', recalca José Luis Darriba.

El empresario, que además es árbitro de fútbol provincial, intenta reponerse de los malos momentos vividos y lamenta que a día de hoy aún no pueda ver a su hija, que reside en la ciudad con su madre.