Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

martes, 15 de junio de 2010

La Audiencia absuelve a un condenado por violencia doméstica al considerar que no hay pruebas incriminatorias

VALENCIA, 10
(EUROPA PRESS)

La sección cuarta de la Audiencia de Valencia ha absuelto a un hombre que había sido condenado en primera instancia a un año y seis meses de cárcel por un delito de violencia doméstica cometido contra su mujer, de la que estaba en trámites de separación, al considerar que, a parte de la declaración de ella, no hay ninguna prueba practicada que determine los hechos denunciados.

Más aún, señala la sala, "sabiendo que, en casos como el enjuiciado, es preciso dejar despejada la duda de que en el hecho que se somete al tribunal, no aparezca sombra alguna de una espúrea utilización de la administración de justicia o que la víctima esté esté movida por móviles ruines y que no exista enemistad o ánimo de venganza en el actuar de la víctima".

Por lo tanto, añade que este mecanismo de interpretación y valoración de la prueba "ha de ser utilizado con mucho cuidado y precaución por los tribunales, huyendo del automatismo que haría caer en el injusto, y estudiando cada caso en particular, evitando generalismos siempre peligrosos en el derecho penal, que pueda llevar a la condena de denunciados sin prueba".

En este caso, el juzgado de lo penal número 12 de Valencia había condenado al acusado, de 37 años, en ese momento en trámites de separación, a un año y seis meses de cárcel; a dos años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas y le prohibía acercarse a su esposa durante cinco años por un delito de violencia habitual y psíquica.

El juzgado había considerado probado que el acusado había sometido a la mujer a continuos malos tratos psicológicos, que le había insultado, en dos ocasiones le había pegado con un cinturón y una zapatilla y le había agarrado fuertemente de los brazos y provocado hematomas.

Contra esta sentencia presentó recurso el condenado, que fundó en error la prueba, algo "frecuente" en este tipo de apelaciones, entre otras. En su resolución, la sala ha decidido no dar por aceptados estos hechos y sí que el acusado y su esposa mantenían unas malas relaciones matrimoniales que culminaron con la separación.

El tribunal explica que la jurisprudencia ha declarado reiteradamente que "un grave riesgo para el derecho constitucional de presunción de inocencia se produce cuando la única prueba de cargo" es la declaración de la supuesta víctima, que se incrementa si es ella la que inició el proceso mediante denuncia o querella.

Así, señala que estas declaraciones no sólo se deben contrastar con otros elementos probatorios concurrentes y añade que no se puede permitir que a los hechos declarado probados en la sentencia se lleven "en bloque" todas las afirmaciones del escrito de acusación fiscal o las de la denuncia.

En este caso, para la sala, no hay más prueba que la declaración de la denunciante, en contradicción con lo que sostiene el denunciado, reforzado "por la denuncia, al parecer inveraz, por no calificarla de otra manera, que interpuso la denunciante .

2 comentarios:

carlos dijo...

Es de justicia y sentido común que las meras palabras de una persona que está enfandada no puede ni debe incriminiar ni acusar a nadie. Por tanto los jueces responsables han de denunciar la ilegalidad del proceso inquisitorial que está degradando a una gran cantidad de hombres inocentes que están siendo utilizados. Y se deben pedir responsabilidades a las organizaciones femichistas estatales y autonómicas en el sentido que deben pagar indemnizaciones por todos los daños provocados a los hombres inocentes, con cargo a los presupuestos millonarios de estas organizaciones.

Estrella dijo...

Sería interesante que pusieráis el número de sentencia.

Gracias