Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

jueves, 22 de julio de 2010

Los tribunales absolvieron una veintena de veces al padre condenado por maltrato

Vídeo: Atlas

«Este hombre lleva aguantando lo que no está en los escritos». Frente a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y la consejera andaluza para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, que critican que la Justicia obligue a una mujer a entregar la custodia de su hija a su ex marido, condenado por maltrato, debido a que no le dejaba ver a la niña, el abogado Benito Saldaña sostuvo ayer que su cliente no es un cruel maltratador sino una padre «pacífico» que ha sido víctima de una persecución de su ex pareja con un cúmulo de denuncias a su juicio falsas.

Saldaña explicó a este diario que, después de su separación, la mujer, María, puso «más de 20 denuncias» contra su ex marido, Antonio, y que éste salió absuelto en todas menos en la que derivó en su condena de un año y 9 meses de cárcel, que confirmó el Tribunal Supremo recientemente.

El abogado, que se limitó a defenderlo en el recurso ante el Supremo, dijo que lo condenaron de forma «muy discutible» no por agresiones físicas sino por maltrato psicológico, al que restó gravedad afirmando que se trataron de «discusiones que se suben de tono cuando ya no hay una solución, lo que le puede pasar a cualquiera».

Añadió que al hombre, que trabaja como conductor de trenes del AVE en Sevilla y es representante sindical del gremio de los maquinistas de la estación de Santa Justa, llegaron a pedirle entre 15 y 20 años de cárcel por violación, lo que la Audiencia de Sevilla descartó. Su cliente no irá a prisión porque la pena es menor a dos años y carece de antecedentes. El abogado lo describió como un hombre «pacífico» y un «trabajador normal», y aventuró que parte de la supuesta inquina de la ex mujer se debe a «celos» porque él tiene una nueva pareja.

El abogado fue muy crítico con la toma de posición del Gobierno andaluz, que ha pedido a la Fiscalía que revise el proceso. «La Junta de Andalucía no es quién para pronunciarse en un caso que no conoce de nada. No tiene ni puñetera idea de lo que ha sucedido. No conoce el abuso de esta señora de la Justicia, con veintitantas denuncias en las que siempre salió absuelto». Y dijo que las críticas políticas a la decisión judicial de darle la custodia al hombre condenado son posturas «demagógicas para contentar a alguien que está en los medios y apuntarse el gol de que están con ella».

La Sección Segunda de lo Civil de la Audiencia de Sevilla le dio la custodia al padre justo un mes antes de que la Sala Cuarta de lo Penal lo condenara por malos tratos psicológicos. Pero el abogado precisa que los jueces que le dieron la custodia estaban «perfectamente informados» de la denuncia contra él por violencia de género.

La mujer, que ha sido condenada dos veces por incumplir el régimen de visitas para que su ex marido no viera a su hija, ahora de nueve años, y podría perder incluso la patria potestad de la pequeña, insiste en que sufrió un maltrato psicológico habitual, con insultos y frases de menosprecio sobre su capacidad. En una entrevista ayer con Efe, alegó que dejó de llevar a la niña al punto de encuentro familiar porque el hombre, al que la jueza permitió ajustar el régimen de visitas a sus necesidades laborales como conductor del AVE, no entregaba sus cuadrantes a tiempo.

María sí ha cumplido ahora la orden judicial y el miércoles por la tarde llevó a la niña al punto de encuentro de la Junta para que la recogiera su padre, que asumirá la controvertida custodia. La mujer podrá verla dos días a la semana, los fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones.

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