Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

martes, 15 de junio de 2010

La Audiencia absuelve a un condenado por violencia doméstica al considerar que no hay pruebas incriminatorias

VALENCIA, 10
(EUROPA PRESS)

La sección cuarta de la Audiencia de Valencia ha absuelto a un hombre que había sido condenado en primera instancia a un año y seis meses de cárcel por un delito de violencia doméstica cometido contra su mujer, de la que estaba en trámites de separación, al considerar que, a parte de la declaración de ella, no hay ninguna prueba practicada que determine los hechos denunciados.

Más aún, señala la sala, "sabiendo que, en casos como el enjuiciado, es preciso dejar despejada la duda de que en el hecho que se somete al tribunal, no aparezca sombra alguna de una espúrea utilización de la administración de justicia o que la víctima esté esté movida por móviles ruines y que no exista enemistad o ánimo de venganza en el actuar de la víctima".

Por lo tanto, añade que este mecanismo de interpretación y valoración de la prueba "ha de ser utilizado con mucho cuidado y precaución por los tribunales, huyendo del automatismo que haría caer en el injusto, y estudiando cada caso en particular, evitando generalismos siempre peligrosos en el derecho penal, que pueda llevar a la condena de denunciados sin prueba".

En este caso, el juzgado de lo penal número 12 de Valencia había condenado al acusado, de 37 años, en ese momento en trámites de separación, a un año y seis meses de cárcel; a dos años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas y le prohibía acercarse a su esposa durante cinco años por un delito de violencia habitual y psíquica.

El juzgado había considerado probado que el acusado había sometido a la mujer a continuos malos tratos psicológicos, que le había insultado, en dos ocasiones le había pegado con un cinturón y una zapatilla y le había agarrado fuertemente de los brazos y provocado hematomas.

Contra esta sentencia presentó recurso el condenado, que fundó en error la prueba, algo "frecuente" en este tipo de apelaciones, entre otras. En su resolución, la sala ha decidido no dar por aceptados estos hechos y sí que el acusado y su esposa mantenían unas malas relaciones matrimoniales que culminaron con la separación.

El tribunal explica que la jurisprudencia ha declarado reiteradamente que "un grave riesgo para el derecho constitucional de presunción de inocencia se produce cuando la única prueba de cargo" es la declaración de la supuesta víctima, que se incrementa si es ella la que inició el proceso mediante denuncia o querella.

Así, señala que estas declaraciones no sólo se deben contrastar con otros elementos probatorios concurrentes y añade que no se puede permitir que a los hechos declarado probados en la sentencia se lleven "en bloque" todas las afirmaciones del escrito de acusación fiscal o las de la denuncia.

En este caso, para la sala, no hay más prueba que la declaración de la denunciante, en contradicción con lo que sostiene el denunciado, reforzado "por la denuncia, al parecer inveraz, por no calificarla de otra manera, que interpuso la denunciante .

David Bustamante es absuelto de un cargo de malos tratos a su ex novia

Una jueza ha absuelto al cantante David Bustamante en el juicio que se seguía contra él por un delito de agresión a su ex novia la modelo Begoña Alonso, según ha informado el programa Gente de TVE .

Al parecer, la jueza que instruye el caso no ha encontrado pruebas suficientes para inculpar al solista. Begoña Alonso interpuso en 2004 una demanda contra el cántabro, poco después de haber mantenido una relación con él.

En la demanda le acusó de haberla agredido tras una fuerte discusión. Además, Alonso, que por aquel entonces acudió a algunos platós de programas del corazón, definió a Bustamante como un hombre "agresivo" y "muy machista", a quien le disgustaba que ella trabajara.

Entrevista de Juan y Medio a Jose Antonio Santos, encarcelado 11 meses por denuncia falsa.







El fiscal aumentó a 7 años la petición de cárcel para el medico forense de violencia de género de Asturias

20-01-2010
17:27:14

En sus conclusiones definitivas, el ministerio fiscal ha elevado de cuatro a siete años la petición de pena de prisión para Manuel Jesús R.R, un médico forense –adscrito al Instituto de Medicina Legal de Asturias- encargado de evaluar a víctimas de violencia de género en Luarca y Castropol, por los supuestos malos tratos psicológicos que le infringió a su ex pareja sentimental durante el tiempo que duró su relación, entre octubre de 2001 y abril de 2004. Por su parte, la acusación particular solicitó 11 años de prisión para el procesado.

Además de la pena de cárcel, la fiscalía también pide que se le prohíba al procesado acercarse a la víctima durante un período de diez años, por los supuestos delitos de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y lesiones mentales. Por su parte, la defensa pidió en sus conclusiones la libre absolución del acusado.

El juicio fue reanudado en el Juzgado de lo Penal Número 1 de Lugo, después de dos suspensiones consecutivas, y quedó visto para sentencia. La vista oral fue aplazada el pasado 18 de diciembre, por la incomparecencia de uno de los testigos de la defensa, y a principios de la pasada semana, porque el temporal de frío, que provocó restricciones en el tráfico aéreo y cubrió de hielo y nieve las carreteras de la provincia de Lugo, impidió la llegada de alguno de los letrados citados.

Su ex pareja interpuso la denuncia por “acoso y malos tratos” el 12 de marzo de 2004 y, según el abogado de la acusación particular, Adolfo Barreda, existe una orden de alejamiento que le impide acercarse a la presunta víctima desde el 15 de junio de ese mismo año. Además, se da la circunstancia de que el procesado ha sido apartado “cautelarmente” de su trabajo “en los supuestos de violencia de género” , explicó su abogada, Consuelo López, lo que ha provocado “un trastorno real” para “la Administración de Justicia en Asturias”, concretamente en la zona de Luarca y Castropol, donde ejerce su profesión.

Según el escrito de acusación, el procesado “hostigaba” a su ex pareja como consecuencia de una relación anterior con otro hombre, por el que le preguntaba “constantemente”. Con una actitud violenta y mediante reiteradas llamadas de teléfono para “controlar todos sus movimientos”, consiguió “un control absoluto sobre ella” e hizo que “se plegara totalmente a su voluntad, menoscabando gravemente la armonía de la pareja y vulnerando el deber de mutuo respeto”.

Aunque la supuesta víctima intentó romper la relación durante el verano de 2002, prosigue el fiscal, el acusado siguió “llamándola por teléfono” y consiguió reanudarla, a pesar de que llegaron a producirse “episodios más graves de hostigamiento”, dado que “la insultaba y la chantajeaba”, amenazando incluso con suicidarse. Según el ministerio público, “en ocasiones iba a verla con dos pistolas” y le decía que iba a “acabar con la anterior pareja sentimental”.

En una ocasión, “llegó a abofetearla, por tomar ansiolíticos”, según el relato de la acusación pública, e incluso se presentó en el trabajo de la joven “y trató de introducirla a la fuerza en el coche”, por lo que ella tuvo que arrojarse del vehículo en marcha. También eran frecuentes, según el fiscal, los mensajes SMS con amenazas y con insultos como “zorra, puta o asquerosa”, así como con expresiones obscenas como: “avísame para volver a consolarte como a ti te gusta”.

El fiscal mantiene, además, que cuando la joven intentó dejar la relación, el acusado siguió acosándola y llegó a efectuar hasta 385 llamadas a su teléfono en un sólo día, además de perseguir el coche en el que viajaba la víctima con su propio vehículo durante al menos 30 kilómetros.

El procesado negó los hechos

El procesado, por su parte, negó en la vista oral los hechos que se le imputan. Reconoció que discutían “como una pareja normal”, pero aseguró que nunca “hubo insultos” entre ellos. Negó que la hubiese amenazado con quitarse la vida, porque al suicidio siempre le tuvo “mucho respeto y distancia”, y afirmó que nunca “tuvo armas”. Según el acusado, la supuesta víctima le pedía “que le diese un hijo” y, de paso, que “le solucionase una dolencia ginecológica que tenía, cuyo tratamiento más efectivo era un embarazo”.

Aunque también reconoció que su relación era “extraña”, porque las crisis “ya no iban de mes en mes, sino de días en días y de horas en horas”, culpó de esta situación al estado psicológico de la denunciante, provocado por la fragilidad de la salud de su padre, el distanciamiento con sus amigos, la mala relación con una de sus ex parejas, su incomodidad en el trabajo y “la mala respuesta” al tratamiento que estaba tomando. Según el acusado, su “relación era uno de los quince o veinte motivos que, según ella, le amargaban la vida”.

Manuel Jesús R.R también dijo que no se “considera un hombre celoso” y afirmó que “nunca” le puso la “mano encima” ni tuvo “un comportamiento ni denigrante ni ofensivo” hacia la víctima. Con respecto a los mensajes que supuestamente le enviaba, también negó ser el autor de la mayoría de ellos y dijo que su ex pareja tenía una habilidad “magistral” para manipularlos mediante el uso de un programa informático.


“Delito contra la administración de justicia”

La letrada de la defensa, Consuelo López, hizo unas contundentes declaraciones antes de entrar en el juicio y, en relación a los colectivos feministas que apoyan a la supuesta víctima, dijo que “hay un grupo de personas que han ocultado una información en sala, que no han sido veraces y que han formado parte de este complot, del que se están lucrando absolutamente todos”. Por ello, también anunció que ella misma y otros letrados de la zona en la que trabaja el forense ejercerán como acusación popular contra la ex pareja del procesado y los peritos de la causa, por un supuesto “delito contra la administración de jusiticia”

La letrada también quiso aclarar que “seis años de dilación en la causa” no han sido debidos “ni a la Administración de Justicia” ni a un retraso premeditado por parte de la defensa. “Han sido ellas, que han manejado los tempos de forma interesada, incluida la denunciante, que ha dejado de comparecer a las pruebas periciales acordadas por el órgano de instrucción, sin ningún tipo de justificación”, precisó.

Además, subrayó que el comportamiento de la mujer tampoco se corresponde con el de una víctima de la violencia de género, porque ha “publicado libros, lucrándose de ello y consiguiendo pingües beneficios por esa denuncia”, además de impartir cursos en la universidad por los que ha percibido un “mínimo de 1.200 a 5.600 euros”. “En mi vida profesional, y van quince años, es la primera vez que veo que una víctima saca tanta rentabilidad de una denuncia”, concluyó la letrada, quien también informó de que la ex pareja del procesado consiguió, por parte de su empresa, “un traslado desde Ribadeo a Madrid”.

Otra denuncia falsa demostrada. La denunciante quería venganza.

Un hombre para el que se pedían cerca de seis años de cárcel por supuestos malos tratos a la que había sido su compañera sentimental ha salido absuelto del trance al observar la jueza que se ocupó del asunto que se trata más bien de una venganza.

Según la sentencia del Juzgado de lo Penal, lo único probado es que el encausado, L. S. E., tuvo una relación con R. M. O., que había llegado el pasado año de Brasil. La relación se mantuvo entre el 28 de septiembre del 2008 y el 5 de enero pasado. Ella se trajo a sus dos hijos menores, residió inicialmente en la calle Real y luego en el barrio de Canido, en Ferrol. El hombre pagó parte de los alquileres, pero dejó de hacerlo. La jueza cree que fue esta razón, y no las supuestas agresiones, las que llevaron a la mujer a denunciarle, como sostuvo el letrado de la defensa, Fernando Bustabad Ferreiro.

La sentencia lo fundamenta en que las pruebas aportadas consistieron en la declaración de la supuesta víctima y dos testigos, una amiga y un hijo de ésta. A la vez que considera «creíble» la razón expuesta por el encausado del porqué de la denuncia: porque decidió no pagar más el piso que había alquilado para ella al enterarse de que tenía otro hombre. De hecho, añade el fallo, ella inició la relación con el ferrolano al día siguiente de su llegada a España. «Nunca lo amó, aunque siente por él gran aprecio», había declarado en el juicio.

Espurio

La venganza quedaría probada en el hecho de que ella lo denunció por malos tratos y al día siguiente fue a pedir una vivienda de protección oficial, presentando los papeles de la denuncia, pretendiendo acogerse así a los programas de ayuda a víctimas de violencia de género.

Es decir, añade la jueza, al denunciarlo le guiaba un «móvil espurio».

Tampoco se observa una confirmación objetiva de los hechos denunciados. Porque la amiga de la supuesta víctima que declaró en el juicio fue solo un «testigo de referencia», esto es, no directo. Manifestó haber oído supuestas amenazas telefónicas, negadas por otra testigo aportada por la defensa. Igualmente, el hijo de la mujer «hizo una declaración aprendida, contestando afirmativamente a todas las dirigidas preguntas efectuadas por las acusaciones», indica la resolución.

Presunción de inocencia

Por ello la sentencia concluye que resulta muy dudosa la prueba de cargo existente, insuficiente para sustentar una condena. Por lo que la magistrada opta por la absolución siguiendo el principio de la duda, máximo exponente del derecho constitucional a la presunción de inocencia de todo ciudadano.

El Tribunal Supremo estableció en reiteradas sentencias que si el juez aprecia, en conciencia, dudas razonadas sobre la existencia de un delito o la culpabilidad del acusado, ha de resolverse siempre a favor del reo, dictando, si procede, un fallo absolutorio.

Absuelto en Lugo de malos tratos

OVIEDO, 26

(EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo ha resuelto absolver al médico forense asturiano Manuel Jesús R.R., acusado de violencia psíquica, lesiones y coacciones a su ex pareja, basándose en el principio 'In Dubio Pro Reo' -ante la duda, a favor del reo-.

La Fiscalía solicitaba para él siete años de cárcel y quince de alejamiento de la supuesta víctima, que trabajaba como periodista en la costa de Lugo y con la que llegó a convivir. Contra la resolución cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Lugo en el plazo de diez días.

En la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la magistrada Ana Rosa Pérez Quintana considera probado que entre ambos hubo una relación sentimental que se prolongó desde el último trimestre de 2001 hasta mediados de abril de 2004, con convivencia circunstancial y "continuos conflictos". Señala, asimismo, que la mujer padecía "trastornos psíquicos y psiquiátricos", que "no queda probado que fuesen consecuencia del trato que recibió del acusado".

Para la juez, en el testimonio de la denunciante en el juicio oral se produjo "una clara agravación de los hechos respecto a los inicialmente denunciados, en cuestiones esenciales como el insulto y el embate físico". Califica además de "paradójico" que impute "similares conductas de acoso a dos hombres distintos con los que tuvo algún tipo de relación sentimental".

A lo largo de 38 páginas, defiende que de acuerdo con el principio de presunción de inocencia, "cualquier duda ha de ser despejada a favor del acusado, en base a las contradicciones e imprecisiones expuestas y a la ausencia de credibilidad de la denunciante". "Resulta imposible dar por cierto que fuese el acusado quien realizó las llamadas y envió los mensajes", determina.

Por todo ello, y "desde las exigencias de la racionalidad" estima obligatorio concluir que la mujer "faltó a la verdad en su testimonio", de modo que este "no goza de fuerza probatoria de los hechos que fueron objeto de la acusación".

El juicio oral se celebró el pasado 20 de enero en Lugo, tras dos suspensiones por el temporal y por la ausencia de un testigo de la defensa. En la vista oral, declaró entre otros un ex novio de la mujer, que manifestó que ésta le había denunciado por acoso y que fue amenazado con una pistola por el procesado.

La acusación mantuvo que el acusado "hostigaba" a la mujer desde el principio de la relación con llamadas y mensajes insultantes. Éste, por su parte, negó que hubiera amenazado o maltratado a nadie, reconociendo situaciones de "crisis" en la relación.

Absuelto un acusado de malos tratos al entender la jueza que se le denunció por venganza

Un hombre para el que se pedían cerca de seis años de cárcel por supuestos malos tratos a la que había sido su compañera sentimental ha sido absuelto al considerar la jueza que se trata más bien de una venganza.

Según informa hoy La Voz de Galicia, la sentencia considera probado que la víctima, procedente de Brasil, mantuvo una relación con el acusado y que él pagó parte de los alquileres de las dos viviendas que ocupó en Ferrol (A Coruña), pero que dejó de hacerlo. La jueza cree que fue esto, y no las supuestas agresiones, lo que llevó a la mujer a denunciarle.

En la sentencia considera “creíble” la razón expuesta por el encausado del porqué de la denuncia: porque decidió no pagar más el piso que había alquilado para ella al enterarse de que tenía relaciones con otro hombre.

La venganza quedaría probada, según la jueza, en el hecho de que ella lo denunció por malos tratos y al día siguiente fue a pedir una vivienda de protección oficial, presentando los papeles de la denuncia, pretendiendo acogerse así a los programas de ayuda a víctimas de violencia de género. Es decir, añade la jueza, al denunciarlo le guiaba un «móvil espurio».

Tampoco se observa una confirmación objetiva de los hechos denunciados, ya que los testigos son una amiga de la víctima que manifestó haber oído supuestas amenazas telefónicas, negadas por otra testigo aportada por la defensa, y el hijo de la mujer, que «hizo una declaración aprendida“, según el fallo.

La jueza entiende que estos testimonios no son suficientes frente a la presunción de inocencia que tiene el acusado, por lo que decide absolverlo.

Imputada una mujer en Jaén que acusó en falso a su marido de malos tratos

El juez titular del Penal 2 lo absuelve de los delitos por los que el Fiscal pedía cinco años de cárcel y deduce testimonio a la denunciante

05.04.10 - 01:26 -


La magistrada María del Carmen Carpio Lozano, titular del Penal 2 de Jaén, ha ordenado que se remitan al juzgado de instrucción las declaraciones que una mujer, E. V.L. ha realizado en el proceso que la Justicia ha seguido contra L. E. C.C., su pareja, absuelto de los delitos de malos tratos y coacciones de los que le acusaba el Fiscal tras la denuncia de la mujer, y por lo que le pedía una condena de cinco años de cárcel. Una denuncia que incluía agresiones físicas y un clima de dominación continua de la que ella era víctima. La magistrada Carpio Lozano quiere que se investigue la actuación de E.V.L. por si hubiera cometido un delito de denuncia falsa.
Ella llevó al juzgado de Violencia Sobre la Mujer a su pareja sentimental el 29 de octubre de 2008. Él no tenía antecedentes penales. Sin embargo, en una segunda declaración en fase de instrucción la mujer ya se desdijo. Fiscalía presentó cargos y pidió una condena de cinco años de prisión. En el juicio, celebrado en marzo pasado, el acusado se declaró inocente una vez más. Y la denunciante «manifiesta en el acto del juicio, al igual que lo hizo al declarar por segunda vez en fase de instrucción que el acusado no le ha pegado nunca, que nunca la ha agredido sexualmente, que nunca la ha amenazado ni coaccionado, que sólo discutieron».
Otra testigo declaró que era cierto que la acusada le había dicho que él le pegaba, y que ella había visto los moratones, pero que «ella realmente no ha visto agresión alguna». La hija de ella, de diez años de edad, también dijo que no había visto agresiones, «sólo discusiones entre ambos».
La magistrada razona por qué dicta una sentencia absolutoria para L.E.C.C.: No existen datos suficientes como para fundamentar un pronunciamiento de condena, pues el acusado, la perjudicada y las dos testigos han negado los cargos. No hay otros testigos presenciales de los hechos. No hay prueba documental como informes médicos que acrediten las agresiones físicas o sexuales.
Y hay además un informe del Instituto de Medicina Legal que indica que el cuadro psicológico de la denunciante es compatible con malos tratos pero también «con una situación de alto estrés por factores asociados al sentimiento de abandono en personas dependientes unido al temor de las consecuencias de la denuncia».
La magistrada del Penal 2 absuelve al acusado y ordena que se remita testimonio de las actuaciones a Instrucción por si la mujer hubiera incurrido en denuncia falsa.

David Bustamante, absuelto de un delito de lesiones a Begoña Alonso

Después de cuatro años de encarnizado enfrentamiento y mucho sufrimiento para el cantante cántabro y su familia, hoy se ha dado a conocer la sentencia para la demanda que llevó ante los tribunales a David Bustamante, acusado por su ex novia, Begoña Alonso, por un supuesto caso de malos tratos.

Un juez le ha declarado inocente de todos los cargos que se le imputaban, siendo absuelto por un delito de lesiones en el ámbito familiar, una falta de amenazas y otra de injurias, por las que por las que la defensa de su ex pareja solicitaba un año de prisión, además de la prohibición de aproximarse a ella y su familia a menos de 500 metros, además de una indemnización de 39.715,38 euros por las supuestas lesiones.

La sentencia, hecha pública hoy, es en Primera Instancia y Begoña Alonso puede interponer un recurso de apelación en el plazo de diez días.

La sentencia, firmada por la jueza Carmen Viñaras Giménez, sustituta del Juzgado de lo Penal número 13 de Madrid, estima que ‘no se ha acreditado que en el transcurso de la disputa se produjera alguna agresión ni que el acusado fuera autor de las lesiones que presentaba Doña Begoña consistente en traumatismo en articulación temporo-mandibular izquierda para cuya sanidad sólo precisó de una primera asistencia sin tratamiento'.

La juez, en consecuencia, cree que no se puede concluir que la lesión que presenta sea consecuencia de una posible agresión de Bustamante, ya que presentaba un problema anterior en la zona de la mandíbula.

La magistrada estima, además, que los testigos de la acusación incurren en contradicciones con la denunciante y que la versión de Begoña Alonso en el juicio es diferente a la presentada en la denuncia de 2004, resultando que ‘podemos especular sobre cuál de las versiones se ajusta más a la verdad, pero ello es una mera especulación’, señala.

La sentencia concluye que la declaración de Alonso, por tanto, ‘no reúne los requisitos que vienen siendo exigibles para que pueda ser admitida’ y que ‘no han resultado probados los hechos que se le imputan al acusado’, prevaleciendo ante dos testimonios enfrentados el principio de presunción de inocencia.


El origen: Una discusión en 2005

La bailarina vasca denunció al ex triunfito de haberla golpeado el día 5 de abril de 2005, sobre las 23.30 horas, en el interior del domicilio común después de mantener una acalorada discusión. Unos días después, la pareja anunció su ruptura.

A pesar de que Begoña presentaba un parte médico tras la supuesta agresión, la jueza no lo ha considerado suficiente motivo ya que la Sra. Alonso ha omitido diversa información importante para la elaboración de los informes periciales médicos, así al doctor González (cirujano máxilofacial) que elabora el primer parte de asistencia, nada le dice sobre una artritis que sufría con anterioridad a los hechos, fue en en el acto del juicio cuando reconoce padecer un problema con la mandíbula por la que no puede abrir bien la boca utilizando una férula de descarga desde 2005 o que en el año 1997 sufrió una agresión en el colegio y tuvo lesiones en la nariz y el pómulo, impidiendo con ello que el citado facultativo le realizara pruebas complementarias, al presentar una discreta tumefacción y no darle importancia’.

Tampoco ha ayudado a Begoña el testimonio de una compañera de trabajo que le acompañó al hospital, ya que este testigo aseguró en el juicio que ‘no vio signos externos de lesión’ y que a pesar de que Begoña le había dicho que había tenido una discusión con David y le había dado un golpe en el oído, ella vio ‘un poco roja la mejilla pero quizás fuer aporque se estaba tocando, no vio ningún golpe’.

Añadió esta testigo en su declaración que ello no había presenciado nunca que ‘David insultara o pegara a Begoña’, algo que, según esta magistarada va contra lo declarado por Begoña ya que la incluía en el juicio como testigo ‘de los malos tratos’ de David hacia ella.


Begoña: dos versiones diferentes

Otro de los asuntos que no ha pasado por alto la magistrada es que el testimonio de la denunciante ha variado mucho a lo largo de estos casi cinco años. ‘La versión de los hechos de Begoña en el juicio dista de lo que señaló en su día en el parte de lesiones’ a pesar de que ésta alega que no se acuerda muy bien por el paso de los años. En la denuncia aseguraba que había sido ‘un golpe en el oído izquierdo para después taparle la cara con la almohada con la intención de ahogarla’, sin embargo el día de la vista oral señaló que David ‘le dio un empujón y un puñetazo, todo seguido, creyó que le había reventado el tímpano, le puso una almohada y le siguió dando puñetazos’.


No presenta el perfil de mujer maltratada

Otro de los motivos que le han llevado al juez a absolver a Bustamante es el pasado supuestamente violento de la joven: ‘No parece que la denunciante pueda encuadrarse en el perfil de mujer maltratada teniendo en cuenta otros episodios agresivos en los que se ha visto envuelta y su trayectoria vital’.

La magistrada se refiere a la sentencia por la que Alonso era condenada a indemnizar su último novio, Fernando Giménez, tras quedar demostrado que era autora responsable de un delito de malos tratos físicos y psicológicos hacia su persona. Entre otras cosas, la sentencia reconocía que la modelo llegó a amenazar con un cuchillo de cocina a su novio.

Por todo ello, este tribunal madrileño cree que ‘no son prueba suficiente los informes forenses ni sus declaraciones (..) ante la ausencia de información y lo escasamente verosímil que resulta intentar relacionar una discreta tumefacción con la movilidad mandibular de apertural oral normal, sobre todo con las declaraciones de la defensa en orden a que ‘Begoña con anterioridad a los hechos chasqueaba la mandíbula, que lo hacía como una gracia’.

Además, la jueza cree que los testigos de la defensa mantuvieron versiones contradictorias con las mantenidas por la víctima en el juicio.

Lo que valora negativamente también este juzgado es el cariz mediático que tomó el caso por Alonso el hecho de que la víctima ‘haya participado en programas de televisión comentando este suceso, hecho reconocido por ella misma, cobrando dinero, lo que hace pensar en motivos económicos, con un riesgo de una posible instrumentalización de la justicia penal dada la fama del acusado como cantante’.


Los Bustamante, felices con el fallo judicial

David Bustamante, que ha recibido la noticia desde su domicilio en Madrid se encuentra ‘feliz’ con la resolución. Hay que recordar que el cantante, su mujer y toda su familia ha sufrido mucho con este asunto.

Begoña Alonso, por su parte, ha confirmado que recurrirá la sentencia, para lo que cuenta con un plazo de 10 días. Lo que está claro es que, de momento, la justicia ha hablado a favor del cantante en detrimento de la joven vasca, quien de momento no ha podido probar que el triunfito cántabro fuera el autor de una supuesta lesión en la mandíbula.

La Audiencia absuelve a M.V.A. de malos tratos y agresión sexual

El Tribunal considera que el testimonio de la denunciante no ofrece "credibilidad"

La Audiencia Provincial de Soria ha acordado absolver a M.V.A. "de todos los delitos y faltas" de malos tratos en el ámbito familiar, así como de dos agresiones sexuales durante su matrimonio con M.R.D.A. denunciadas por ésta, y por los que fue juzgado en vista oral.

La sentencia, emitida el pasado jueves por el Tribunal de la Audiencia Provincial, considera probado que durante los 24 años que duró su unión matrimonial "tuvieron fuertes y frecuentes discusiones en las que ambos se enzarzaban recíprocamente llegando en algunas situaciones a acometerse mutuamente de forma liviana".

En cualquier caso, sentencia el fallo, no consta que en "estas disputas, que provocaban y en las que intervenían ambos cónyuges, se derivara lesión alguna".


Para el Tribunal no se ha logrado probar durante el juicio que en el 1997, diez años antes del divorcio, y tras una fuerte disputa, M.V.A. la forzara sexualmente con un vibrador. Tampoco considera el Tribunal refutado que cinco años después M.V.A. volviera a agredirla sexualmente.

La Audiencia Provincial tampoco considera constatado que M.V.A, defendido en la causa por el penalista de Zaragoza Francisco Javier Notivoli, vejara a su ex mujer "le llamara puta o le dijera constantemente que era una inútil, ni le propinara empujones y golpes por todo el cuerpo".

Asimismo, el Tribunal tampoco ha visto probado que los dos anónimos que recibió M.R.D.A. el 1 de abril de 2008, por entonces ya divorciada de M.V.A. fueran enviados por éste, así como que el 4 de noviembre de 2008, "la llamara por el telefonillo y al contestar M.R.D.A. le dijera que era una puta y que le iba a matar".

No obstante, el Tribunal considera probado que, en agosto de 2007, durante los trámites del divorcio de ambos, M.V.A. "discutió con su mujer" en el Arco del Cuerno enzarzándose con ella y llegando a zarandearla sin causarle lesión alguna, tratando de comprobar el contenido de una bolsa de supermercado que ella portaba", añade la sentencia.


Para el Tribunal "no basta con formular la acusación y sostenerla personalmente en el juicio, para desplazar aparentemente la carga de la prueba sobre el acusado, obligándole a ser él quien demuestre su inocencia frente a una prueba de cargo integrada únicamente por la palabra de quien la acusa", argumenta el Tribunal en su fallo. En este sentido, éste hace constar que en el caso de la denunciante,"en el momento de la denuncia, existía un resentimiento hacia el denunciado".


En cuanto a las supuestas agresiones sexuales "amén de las ambigüedades existentes" en la narración de la denunciante, y que son calificadas por el Tribunal de "confusas y contrarias", no existe ni un sólo dato objetivo" que las acredite. El Tribunal, apunta en su sentencia, "no puede conceder ninguna credibilidad a las declaraciones de la víctima".


Por todo ello, la Audiencia Provincial ha absuelto a M.V.A. de todos los cargos.

lunes, 14 de junio de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

Un juez culpa a la Junta de que un padre no pudiera ver a sus hijas: Denuncia Falsa Demostrada

Rafael Abolafia
Jaén

Una jueza pide a la Junta de Andalucía una fianza de 18.000 euros por proteger en una casa de acogida a una mujer que, presuntamente, denunció en falso que su marido la había violado y maltratado. La magistrada considera que la Administración debe indemnizar al padre por el tiempo que estuvo sin ver a sus hijas.

Se trata de una decisión controvertida y de la que no se recuerdan precedentes. La historia arranca el 1 de septiembre de 2009. Ese día, la mujer, V. C. S., se personó en el cuartel de la Guardia Civil de Los Villares y denunció a su esposo por malos tratos y por una violación, ocurrida, presuntamente, quince días antes. El marido, Juan Ballesteros, fue arrestado, pasó una noche en el calabozo y estuvo inmerso en un proceso judicial. “Fue un calvario”, recuerda el hombre, que defendió su inocencia en todo momento. “Jamás le puse la mano encima ni a mi mujer ni a mis hijas”.

De hecho, el Juzgado de Violencia de Género de Jaén archivó la causa contra él por falta de pruebas. El magistrado adoptó esa medida porque los compañeros de trabajo de Juan Ballesteros certificaron que, aquel 15 de agosto, estuvo trabajando toda la tarde en un restaurante. La hija mayor del matrimonio aclaró, igualmente, que su padre nunca le había pegado. Del mismo modo, los vecinos dijeron que nunca habían visto ni oído nada. Así que el juez dictó el sobreseimiento provisional de la causa el 26 de octubre.

A partir de ahí, Juan Ballesteros pasó al ataque. Tras verse libre de todos los cargos, se querelló contra su mujer por falsa denuncia y por un delito contra las relaciones familiares. Y es que, para entonces, este vecino de Los Villares llevaba ya varios meses sin poder ver a sus cuatro hijas, que tienen entre 9 y 3 años. Su madre se las llevó a vivir con ella a una casa de acogida para mujeres maltratadas, gracias a los recursos que facilita la Junta de Andalucía.

Nadie pudo localizarlas en su nuevo domicilio, ya que la Administración autonómica preserva el anonimato de las víctimas.

Ni tan siquiera los juzgados las encontraron, por lo que les fue imposible notificar a la madre oficialmente el archivo del caso y la apertura de nuevas diligencias contra ellas por falso testimonio. “Algo falla en este sistema, lo que ha perjudicado enormemente a mi cliente, ya que ha pasado más de medio año sin ver a sus cuatro hijas”, sostiene Luis Heredia, el letrado de Juan Ballesteros. Por ello, solicitó a la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Jaén, que tiene la causa por falsa denuncia, que la Junta de Andalucía sea responsable civil directo de lo ocurrido.

Es decir, que indemnice a este hombre en caso de que su ex esposa sea condenada por la falsa denuncia. De momento, la magistrada Carmen Ballesteros Ramírez ha emitido un auto por el que se requiere a la Junta para que deposite una fianza de 18.000 euros “para asegurar las responsabilidades civiles”. Exige la misma cantidad a V. C. S. Se trata de una medida preventiva, contra la que cabe recurso.

En ese mismo auto, la jueza decreta la apertura de juicio oral contra ella. La Fiscalía sostiene que la mujer no ha cometido delito alguno, esto es, que no denunció en falso a su marido: “Lo que ocurre es que no se pudo demostrar”, sostienen fuentes del Ministerio Público. Por ello, pide la libre absolución. En este sentido, es la acusación particular, ejercida por Juan Ballesteros, la que sostiene el caso. Pide una condena para su ex pareja de tres años de cárcel. V. C. S. se tendrá que sentar en el banquillo de un Juzgado de lo Penal.

Un juez pide una fianza a la Junta de Andalucia por acoger a una mujer acusada de denunciar en falso a su marido

JAÉN,
8 Jun.
(EUROPA PRESS)
-
El juzgado de Instrucción número cuatro de Jaén ha emitido un auto en el que acuerda la apertura de juicio oral contra una mujer acusada de denunciar en falso a su marido al tiempo que le ha requerido una fianza de 18.000 euros que también solicita a la Junta de Andalucía con el fin de asegurar las responsabilidades civiles.
En el escrito de acusación, consultado por Europa Press, se recoge que el demandante y la demandada formaron pareja y tuvieron cuatro hijas hasta que en septiembre de 2009 la mujer interpuso ante la Guardia Civil una denuncia en la que acusaba al hombre de un delito de malos tratos en el ámbito familiar y un delito de violación. El hombre fue detenido y puesto a disposición judicial y se abrieron unas diligencias urgentes en el juzgado de violencia de género, si bien el caso se archivó, tal y como adelantó hoy Diario Jaén.
Por todo ello, la acusación sostiene que en concepto de responsabilidad civil la mujer deberá indemnizar al hombre en la cantidad de 3.000 euros al mes desde que "sustrajo" a las menores de su domicilio habitual y él dejó de verlas periódicamente e implica conjunta y solidariamente a la Junta de Andalucía porque "desde que se archivó la causa penal por denuncia falsa se ha procedido a seguir dando protección en casa de acogida a la mujer" mientras que el hombre "no tiene acceso a poder ver a sus hijas".
A juicio de la acusación, la Junta es "plenamente responsable" con su actitud de "proteger a una persona que ha denunciado falsamente a otra en casa de acogida" y todo ello "a pesar del mandato judicial de archivo de la causa con cesación de las medidas penales".
"Cómo se puede estar protegiendo por la Junta a una denunciante falsa con dinero del erario público, obligando con dicha actitud a unas menores a estar fuera del contacto diario con la que fue su casa, su pueblo y su propio padre", recoge la acusación en el citado escrito.

martes, 8 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

Como veo que la persona indicada esta leyendo este blog, entiendo que voy por el camino correcto

A quien tenga que entender que entienda.

Sigue leyendo, encontrarás noticias y comentarios inquietantes. Toda acción tiene sus consecuencias. Es cuestión de tiempo, las mentirosas acabarán siendo descubiertas.

Saludos

El Caso de Francisco contra Mª Luisa por 9 denuncias falsas

Francisco cansado de recibir denuncias falsas por parte de su ex, decide denunciarla a ella por estos echos. Hasta 9 denuncias falsas, con el objetivo de apartarlo de la hija común de ambos.









El caso de Elías Fernández: Asociación de Hombres Víctimas de Denuncias Falsas

Estuvo tres días en el calabozo por una denuncia falsa de su ex.





El juez Serrano advierte de posibles detenciones ilegales tras denuncias por violencia de género

ABC. SEVILLA
Actualizado Domingo ,
06-06-10 a las 18 : 50

El juez de Familia número 7 de Sevilla, Francisco Serrano, advirtió hoy de la existencia de posibles detenciones ilegales tras denuncias por violencia de género, por lo que instó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a "investigar" los antecedentes y a valorar "el riesgo real" existente ante de proceder a la detención del denunciado.


El juez de Familia número 7 de Sevilla, Francisco Serrano. Por NIEVES SANZ

En declaraciones a Europa Press, Serrano recordó a tal efecto tanto la Ley de Enjuiciamiento Criminal como el protocolo existente para este tipo de casos, al tiempo que pidió a los cuerpos policiales "que no se detenga automáticamente" al presunto agresor tras este tipo de denuncias. "No se debe detener de manera indiscriminada y por si acaso", apostilló.

El juez Serrano, que participó esta semana en una conferencia-debate sobre violencia de género organizada en la capital hispalense por el Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (Sppme), puso de manifiesto que "el terrorismo doméstico debe ser combatido con medios legales, y no a través de un terrorismo de Estado", pues "en muchas ocasiones no se respetan los derechos fundamentales" de los detenidos.

Al hilo de ello, y tras insistir en que las denuncias falsas en este ámbito "están provocando un gran número de suicidios", aseveró que "cuando se detiene a un inocente" y éste pasa 48 horas en los calabozos policiales, "puede salir muy cabreado del calabozo y se puede provocar una situación de auténtica crispación y de riesgo que, con anterioridad a la detención, no existía".

«Gravedad» y «riesgo»

En este sentido, insisió en que, cuando se procede a detener a una persona tras una denuncia por violencia de género, "hay que tener en cuenta la gravedad de los hechos y la situación de riesgo existente", ya que, a su juicio, "no se puede detener por si acaso y de manera automática". "El fin no siempre justifica los medios, y la denuncia no debe conllevar la inmediata detención", indicó.

Por último, el juez Francisco Serrano solicitó a los agentes policiales "proporcionalidad" y que se "ciñan" al protocolo existente, pues de lo contrario "se lesionarían derechos fundamentales". "Hay que dar protección a la auténtica mujer maltratada", sentenció.

viernes, 4 de junio de 2010

Un ex guardia civil denunciado en falso por malos tratos

El caso de Adriano Moguel no es distinto, simplemente campa por otros «fueros». Tiene el plus añadido de haber sido guardia civil y sobre los funcionarios pesa la ley del silencio. En una ocasión no pudieron arrestarle porque les demostró a sus compañeros que era ilegal hacerlo sin utilizar el Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –sin el cual no se puede detener a nadie sin haberse investigado y demostrado los hechos denunciados y sin escuchar su declaración–, motivo por el que la mayor parte de los hombres en esta situación terminan con sus huesos en el calabozo o en prisión, sólo debido a la declaración de sus ex parejas. Después de años de litigios, a este ex guardia civil le han retirado del Cuerpo por insuficiencia de las condiciones psicofísicas para el desempeño de sus funciones, debido al «rosario de falsas denuncias demostradas por violencia de género y presuntos quebrantamientos de la orden de alejamiento, también probados», truncando así su carrera profesional a los 34 años.

Desde octubre de hace dos años, tras salir absuelto de la denuncia por violencia, la cruzada legal aún se dirime en los juzgados, «ahora por diligencias por un supuesto delito contra la administración, sin fecha para juicio desde hace dos años». La situación de Adriano es un tira y afloja continuo para intentar cumplir como padre en las visitas estipuladas, mientras su ex mujer no se lo pone nada fácil para salvar la distancia entre Cádiz y Cantabria y él termina sucumbiendo a la ansiedad y a la desesperación: «Tengo un verdadero conflicto psicológico y moral –aclara, no exento de pena–, porque he trabajado toda mi vida por y para la Justicia, y ya no creo en la ella».

Hombres y mujeres deberían empatizar ante el hecho de ser víctimas de sus parejas o ex parejas, y no rivalizar en qué género sufre más. Quizá sea hora de que el Gobierno analice las denuncias falsas que tantos magistrados han observado, como treta para ganar custodias de hijos, quedarse con el domicilio o vengarse. De momento, los entrevistados varones exigen lo mismo: la desaparición del Ministerio de Igualdad, la transformación de la Ley de Violencia de Género en una de violencia intrafamiliar, modificaciones de la Ley del Divorcio y que se actúe contra las denuncias falsas. Sin levantar el pie del acelerador ni desatender el hecho de que decenas de mujeres mueren a manos de sus ex parejas, ¿cómo protegerlas, y castigar a los maltratadotes, sin
llevarse por delante todos los derechos de aquellos a quienes aún ampara la presunción de inocencia?

Las mujeres que no amaban a los hombres: Más Denuncias Falsas

21 Mayo 10
Ángeles López



Son los hombres acusados falsamente de maltrato a sus parejas. Viven en el olvido más absoluto, apartados de sus hijos y con la incomprensión de la sociedad «Soy tu papá, no el hombre malo que te hizo daño». En esta frase, que desearía decirle a su hija, y no puede, se resume el vía crucis de Miguel Ángel Torres. La pequeña de 9 años, en una de las comparecencias que realizó ante el juzgado, dijo que su padre era «un hombre malo que le hacía daño».

A decir de este pensionista de 37 años –que arrastra una depresión crónica y un avanzado cáncer de colón– y sus letrados, la niña podría ser víctima del controvertido Síndrome de Alienación Parental (SAP), aceptado de pleno por el DSM-4 americano, aunque en España es aún discutido por jueces, políticos y profesionales. Se trata de la manipulación del menor por quien tiene la tutela para predisponerlo hacia uno de sus progenitores.

Pese a haber sido absuelto de una denuncia interpuesta por su ex mujer de abusos sexuales a su hija, sigue sin ver a su pequeña desde hace 7 años. Tras una larga batalla judicial, se pudo demostrar que la niña tenía lombrices y las heridas anales que presentaba se las había provocado ella misma tras rascarse de forma continuada. Ahora que legalmente ya podría abrazar a su hija, la madre se encuentra en paradero desconocido, por lo que el encuentro sigue siendo imposible.

«Me moriré sin verla porque no me queda mucha vida. Me veo como una simple semilla que no puede ver lo que sembró». Y concluye con pocas ganas y un alarmante estado emocional depresivo: «Debe haber una justicia firme para ambas partes y que los juicios se celebren de forma rápida y no tener que esperar los cinco años que tuve que aguantar yo, siendo señalado por amigos y vecinos», exige, implora o ruega.

Sin presunción de inocencia

«Zapatero se definió tras ganar las elecciones de 2004 como “feminista radical”. La Ley Integral de Violencia de Género de ese año despoja del derecho a la presunción de inocencia a la mitad de la población: la masculina, a la que en la práctica permite detener sin más prueba que la declaración de la supuesta víctima de malos tratos. Por no incidir en que se conculca el artículo 14 de la Constitución, pues considera determinadas acciones como delito si las cometen los hombres, y como falta, si las cometen las mujeres». Así arranca Diego de los Santos su libro «Las mujeres que no amaban a los hombres» (Almuzara), manual de consulta infinidad de hombres que han sufrido denuncias falsas por parte de sus ex parejas.

Es un hecho innegable que muchas mujeres continúan sufriendo violencia por parte de sus parejas y es una obligación social protegerlas con una tolerancia cero hacia semejante atrocidad. Pero hablar de hombres maltratados –o falsamente acusados– no supone un menoscabo ni una negación, hacia su situación dolorosa. No en vano, ellas debieran ser las primeras en alegrarse de que no pocos profesionales intenten desenmascarar a las «falsas maltratadas», aboliendo la descompensación de proteger sólo a un género.

Si el comportamiento violento está generalmente ligado al hombre, no es menos real que la agresión verbal, la psicológica, la desautorización de la palabra frente a los hijos, e incluso la manipulación de éstos para aborrecer al padre, son el pan de cada día que presencian muchos profesionales de la justicia. ¿Por qué los hombres «maltratados» carecen de credibilidad, no tienen casas de acogida, ni un teléfono equivalente al 016, pero sí hay centros para reinsertar a los violentos?

Autolesiones

Después de un calvario de denuncias falsas, José Antonio Santos ingresó en prisión acusado de malos tratos en febrero de 2007, donde permaneció 11 meses. Su ex mujer esperó cinco años después de la separación para acusar a su marido de agresiones e intentos de asesinato. Aunque él estaba en la cárcel, ella seguía poniendo denuncias por agresiones. Incluso llegó a decir que le enviaba matones o sicarios para hacerle daño. Cuando la jueza de guardia pidió un informe al médico forense, éste dictaminó que podían ser autolesiones o lesiones simuladas con un cutter, en tanto que los cortes que presentaba eran perfectos y paralelos.

Todavía ahora continúa enfrentándose con el dolor de no poder ver a su hijo de 12 años, sin que la justicia pueda evitar las continuas trabas que interpone la madre para que se restituya el contacto entre ambos. Aunque el pasado abril se pudo reunir, finalmente, con él: «Fue un impacto precioso para ambos», declara emocionado. Por ahora, ya que ha solicitado poder pasar más tiempo con el menor, sólo puede ver a su hijo una hora y media todos los todos los sábados en un punto de encuentro. Aunque no ha podido verlo con regularidad porque su mujer en dos ocasiones ha incumplido el régimen de visita.

Este hecho le ha ocasionado dos faltas. La batalla judicial continúa. La principal causa, según el psicólogo de pareja Raúl Padilla, «reside en el hecho de que se trata de matrimonios enfermos. Aunque los problemas económicos, la falta de trabajo y las adicciones aumentan la violencia doméstica, las principales causas son el deterioro de la relación de la pareja y la incompatibilidad de caracteres, que empiezan en un choque y llegan a los malos tratos».

Un ex guardia civil

El caso de Adriano Moguel no es distinto, simplemente campa por otros «fueros». Tiene el plus añadido de haber sido guardia civil y sobre los funcionarios pesa la ley del silencio. En una ocasión no pudieron arrestarle porque les demostró a sus compañeros que era ilegal hacerlo sin utilizar el Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –sin el cual no se puede detener a nadie sin haberse investigado y demostrado los hechos denunciados y sin escuchar su declaración–, motivo por el que la mayor parte de los hombres en esta situación terminan con sus huesos en el calabozo o en prisión, sólo debido a la declaración de sus ex parejas. Después de años de litigios, a este ex guardia civil le han retirado del Cuerpo por insuficiencia de las condiciones psicofísicas para el desempeño de sus funciones, debido al «rosario de falsas denuncias demostradas por violencia de género y presuntos quebrantamientos de la orden de alejamiento, también probados», truncando así su carrera profesional a los 34 años.

Desde octubre de hace dos años, tras salir absuelto de la denuncia por violencia, la cruzada legal aún se dirime en los juzgados, «ahora por diligencias por un supuesto delito contra la administración, sin fecha para juicio desde hace dos años». La situación de Adriano es un tira y afloja continuo para intentar cumplir como padre en las visitas estipuladas, mientras su ex mujer no se lo pone nada fácil para salvar la distancia entre Cádiz y Cantabria y él termina sucumbiendo a la ansiedad y a la desesperación: «Tengo un verdadero conflicto psicológico y moral –aclara, no exento de pena–, porque he trabajado toda mi vida por y para la Justicia, y ya no creo en la ella».

Hombres y mujeres deberían empatizar ante el hecho de ser víctimas de sus parejas o ex parejas, y no rivalizar en qué género sufre más. Quizá sea hora de que el Gobierno analice las denuncias falsas que tantos magistrados han observado, como treta para ganar custodias de hijos, quedarse con el domicilio o vengarse. De momento, los entrevistados varones exigen lo mismo: la desaparición del Ministerio de Igualdad, la transformación de la Ley de Violencia de Género en una de violencia intrafamiliar, modificaciones de la Ley del Divorcio y que se actúe contra las denuncias falsas. Sin levantar el pie del acelerador ni desatender el hecho de que decenas de mujeres mueren a manos de sus ex parejas, ¿cómo protegerlas, y castigar a los maltratadotes, sin
llevarse por delante todos los derechos de aquellos a quienes aún ampara la presunción de inocencia?

Suicidios en trámite de separación

Según el Consejo General del Poder Judicial, durante el 2009 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas fueron 54; 10 fueron los hombres. Pero, según el Juez Francisco Serrano, en realidad ascienden a 33. No se computan los 23 restantes porque no se tienen en cuenta los crímenes a manos de «ligues» o parejas esporádicas, y sí en el caso de ellas. Durante el año 2006, se suicidaron 630 hombres en trámites de separación.

Es el último dato que se conserva, porque a partir del 2007, el INE retira el parámetro del estado civil, por lo que no se pueden estudiar los datos ni los condicionantes. Este dato fue el que llevó al juez de Familia número 7 de Sevilla Francisco Serrano a manifestar que las denuncias falsas por maltrato hacia la mujer están provocando un «genocidio» entre los hombres, ya que las consecuencias –como la retirada de la custodia de los hijos– está llevando a muchos hombres al suicidio.

María Poza, jueza titular del Juzgado número 4 de Murcia, fue la primera persona que se opuso a la Ley Integral contra la Violencia de Género por considerar que el hecho de que la ley imponga distintas penas en función de que el agresor sea hombre o mujer vulneraba tres artículos de la Constitución, entre ellos el principio de igualdad. Si un hombre agrede a una mujer y le provoca lesiones físicas o psíquicas, su condena oscila de dos a cinco años de prisión. Si la violenta es ella, el castigo es de seis a tres años de prisión.

El caso de Antonio. Acusado, aireado y declarado inocente.

Si tu ex te acusa de maltrato o violación, ya te puedes despedir o luchar mucho y tener suerte. Este último es el caso de Antonio que a continuación os contamos.

Este caso tiene "tela". Ella denuncia lo clásico: que durante media vida le hacía toca clase de perrerías, pero que no denunció hasta después de divorciarse. Viejo modelo de denuncia que se encuentra por doquier.

Como es lógico la prensa se hace eco de todas las barbaridades, sin que se contraste nada. No en vano, con la simple denuncia el está medio condenado, y ella se considera víctima, sin resolución judicial. Un poco de sensiblería, lo hace creible y, por supuesto, el fiscal se lo cree todo, hasta el punto de pedirle 46 años de prisión. Algo típico también de los fiscales, que parecen haber encontrado la solución a su falta de productividad en creer a ciegas a la mujer, sin cuestionarse nada, que ya se sabe, sólo sirve para bajar la productividad y crearse problemas.

Pero este caso ha tenido final feliz, ya que le han absuelto, pues hay jueces que cumplen con su obligación de analizar lo ocurrido. No había ni un parte médico, ni un testigo que viese algo directamente.

La Audiencia Provincial pone en duda la declaración de la denunciante: primero porque negó que un hombre le hubiese enviado un mensaje que luego se probó que existía.

Segundo, porque una testigo la vio besarse con otro hombre cuando estaba casada con Antonio B.P. «Hechos estos que empañan la credibilidad del testimonio de la mujer (...) y que pudieran haber sido el móvil por el que ella denuncia».

En el juicio el acusado dijo que ella lo había denunciado para ocultar una infidelidad con uno de sus mejores amigos. Además, para la Audiencia «resulta sorprendente también que dada la gravedad de las agresiones que denuncia no diera detalles de por qué y cómo se produjeron, ni precisara cómo la forzaba, ni presentara síntomas alguno de violencia dada la forma en la que dice que se efectuaban las violaciones».

El circo mediático ha llegado a su fin para Antonio. Ahora nos quedamos con una víctima que veremos que hace: Antonio.

Agradecemos a la Audiencia Provincial su esfuerzo en investigar el trasfondo de las declaraciones, y les invitamos a que hagan lo necesario para que cunda el ejemplo. Todavía recuerdo las palabras de un ilustre juez, que decía:

dado que no es esa la versión de la denunciante y porque resultaría hasta indiferente que dijese o no tales palabras, que las dijo por haberlo sostenido así la denunciante ...

Afortunadamente, esta sección de la Audiencia Provincial, parecen mejores profesionales que el anterior juez, y Antonio ha tenido la suerte de no encontrarse con otra clase de juez que simplifique sus deliberaciones, simplemente dando plena credibilidad a la mujer, independientemente de cualquier otra consideración.

En este caso, el móvil parecía claro:

intento de la mujer por "esconder una infidelidad con un amigo cercano" a la pareja, algo que la denunciante rechazó, aunque parece que no dudó en mentir con lo del mensaje.

Pero, aunque parezca algo nuevo, el Tribunal Supremo ya advertía desde hace mucho de los intereses espurios en las causas de divorcio, pero esto de la justicia ya sabéis como es: el juez hace caso a aquello que le viene bien para hacer lo que quiere, ignorando el resto.

Antonio B.P. denunciado y se solicitó para él una pena de 46 años de presión, 10 años sin poder ir a su ciudad y 5 años sin poder ver a su hija

http://porlacustodiacompartidajaen.blogspot.com/2010/05/andres-fue-denunciado-y-se-solicito.html

Por fín hemos conseguido el vídeo del testimonio de nuestro amigo Andrés. El pasado 27 de enero de este año 2010, estuvimos en los estudios de Tele Linares. En el programa llamado "Las ocho puertas" intervinieron miembros de nuestra asociación ("Asociación Jienense de Madres y Padres por la Custodia Compartida) y se contó con el testimonio de nuestro amigo Andrés. Un auténtico calvario paso nuestro amigo. Andrés fue denunciado y se solicitó para él una pena de 46 años de presión más 10 años sin poder ir a su ciudad, más 5 años sin poder ver a su hija. Casi nada la pena que se solicitaba. Andrés salió completamente absuelto en la Audiencia Provincial. Su exmujer recurrió al Tribunal Supremo en Madrid y nuevamente el Supremo lo absuelve completamente. Algunas páginas web se hicieron eco del tema, entre ellas ésta (pinchad aquí).

Desde aquí felicitamos y damos nuestra ENHORABUENA a Antonio, además de ofrecerle nuestra sincera solidaridad (en hechos no en palabras).

http://www.secuestro-emocional.org/Noticias/casoAntonio.htm


Ordenan la búsqueda de una mujer que huyó con su hija tras poner denuncia falsa

La madre, declarada en rebeldía por el juez, formuló una denuncia falsa de malos tratos contra su ex marido

Comunitat Valenciana
J. L. G. VALENCIA

La juez ha emitido una orden de localización contra una mujer y entrega inmediata de su hija, una menor de siete años con la que ha desaparecido incumpliendo el régimen de custodia compartida que tiene con su ex marido, según ha sabido este diario de fuentes jurídicas. La mujer, empadronada en una localidad cercana a Valencia, está en paradero desconocido desde hace más de un mes.

Según se desprende del oficio de la Guardia Civil, fechado el 9 de abril de 2010, la señora ya no reside en la casa en la que estaba empadronada; y su actual marido asegura que "no sabe nada de ella" y no responde a las llamadas al móvil, siempre apagado. Además, tampoco ha sido localizada en otra ciudad, donde la desaparecida comunicó -a través de un fax al juzgado- haberse trasladado para buscar trabajo, según las mismas fuentes.

Se da la circunstancia, por otro lado, de que sobre la desparecida pesa también una orden de "búsqueda, detención y personación" del Juzgado de lo Penal, número 6 de Valencia por "denuncia falsa".

Según el escrito de acusación de la fiscalía, la mujer interpuso una denuncia ante la Guardia Civil en junio de 2006, en la que manifestaba haber sido víctima de una agresión por parte de su ex marido y padre de la menor. El documento, fechado en octubre pasado, añade que la mujer señaló que su ex marido le había tirado del pelo, golpeado en la cabeza y tirado al suelo en la puerta del colegio de la niña, presentando un parte médico que desembocó en diligencias previas en los juzgados.

"No existió agresión"

A los pocos días, tras las declaraciones del padre de la menor y un testigo, se decretó el sobreseimiento de las actuaciones, al concluir que la agresión "no había existido y había sido una invención". Ahora, tras la acusación del fiscal y al ignorarse el paradero de la mujer, el juez ha declarado a la mujer en rebeldía y su busca y captura.

Piden multa de 12.000 euros a una mujer que denunció falsos malos tratos

La Fiscalía de Gipuzkoa pide una multa de 12.000 euros para una mujer acusada de presentar una falsa denuncia en la que acusó a su ex marido de golpearla, insultarla y maltratarla mientras tenía en brazos a su hijo de tres meses, actos violentos que, según la versión de la procesada, habrían motivado su separación.
El escrito de acusación del Ministerio Público explica que los hechos se remontan al 22 de diciembre de 2008, cuando la imputada acudió a la comisaría de la Ertzain-tza de Bergara e interpuso una denuncia contra su ex marido y solicitó una orden de protección para ella y para su hijo.
En su denuncia la encausada aseguró que, mientras convivió con su ex esposo, éste la golpeaba, le
insultaba habitualmente y rompía mobiliario del domicilio familiar. En concreto, citó un episodio ocurrido el 9 de octubre de 2005, cuando el hombre le habría «agarrado violentamente del cuello mientras ella tenía en sus brazos a su hijo de tres meses», circunstancia a raíz de la cual decidió separarse.
En la denuncia, la mujer hizo constar asimismo que tras la separación su ex marido estaba «manipulando» y sometiendo a su hijo a «maltrato psicológico» con el fin de que el niño «odiase o aborreciese a su madre».
Se de la circunstancia de que tras el divorcio de la pareja, formalizado en junio de 2007, la acusada obtuvo la guarda y custodia del menor, así como el derecho a residir junto con el pequeño en el que hasta entonces hacía sido el domicilio familiar. Tras formalizar la falsa denuncia, se abrió un atestado policial y unas diligencias previas en el correspondiente juzgado de violencia contra la mujer donde se tomó declaración a la acusada y a su ex marido.
Causa sobreseída En el marco de este procedimiento se emitieron varios informes forenses sobre las supuestas lesiones de la procesada y de su hijo, y el equipo psicosocial de los juzgados exploró tanto a la mujer como al pequeño sobre los que se practicó un estudio de personalidad, ansiedad y de mecanismos para afrontar el maltrato. Al concluir todo el procedimiento, el juzgado encargado del caso decidió sobreseer la causa iniciada contra el ex marido en agosto de 2009, a pesar de lo cual el hombre tuvo que pagar los honorarios del abogado de oficio que le asistió, ya que no le fue concedida la posibilidad de acogerse al servicio de justicia gratuita.
La Fiscalía considera ahora que estos hechos son constitutivos de un delito de acusación y denuncia falsa por el que solicita una multa de 12.000 euros para la imputada y que indemnice a su víctima por los 623 euros que tuvo que pagar a su letrado más los intereses legales devengados.

Soy tu papá, no el hombre malo que te hizo daño"

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/701975/quotsoy/tu/papa/no/hombre/malo/te/hizo/danoquot.html

Soy tu papá, no el hombre malo que te hizo daño


Padres, víctimas de denuncias falsas, critican la actuación de la Justicia que les deja desamparados y cuentan la "indignación" de ver pasar los días sin saber de sus hijos.

Carmen Gavira Guerra

Actualizado 15.05.2010 - 05:03

http://www.diariodesevilla.es/article/imagen.php?int_artID=701975&int_secID=431&int_resID=568765&TB_iframe=true&width=585&height=610>

José Antonio Santos, Miguel Ángel Torres y Rafael Lozano durante la rueda de prensa.
La esperanza es lo último que se pierde. A Miguel Ángel Torres, absuelto hace pocos meses de una denuncia de abusos sexuales a su hija, no le falta, a pesar de que no ve desde hace más de siete años a su pequeña. En el año 2008, tras una larga batalla judicial, ganó el juicio y fue declarado inocente de los presuntos abusos a su hija. Unos hechos que fueron denunciados por su ex mujer y madre de la menor. Torres fue detenido y, hasta hace poco, tenía una orden de alejamiento de su niña tras haberse demostrado falsa la denuncia de haber abusado de ella, que padecía lombrices. Han pasado dos años y aún no ha podido ver a su hija, ya que la madre se encuentra en paradero desconocido con la pequeña de 9 años.

La desesperación de Miguel Ángel, sevillano de 37 años, que arrastra varias enfermedades crónicas a raíz de esta vida indigna, obliga a la Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva (Fadie) y a la familia de este hombre a exigir a las fuerzas del orden público la inmediata localización de la madre de su hija para que comparezca ante la Justicia, que no puede comunicarle la resolución por encontrarse en paradero desconocido. Torres cada día se acuesta con la ilusión de levantarse y recibir alguna buena y nueva noticia sobre su hija de 9 años. Pese a que se siente desgastado, al igual que su familia, no tira la toalla.

La pequeña, en una de las comparecencias que tuvo que realizar en el juzgado, dijo que su padre era el hombre malo que le hacía daño. "Soy tu papá, no el hombre malo que te hizo daño". Esto es lo que Torres quiere decirle a su hija, "manipulada" y "engañada" por su madre, que desde que comenzó el proceso de separación ha puesto en contra de su padre a la menor, que hoy es víctima del conocido Síndrome de Alienación Parental (SAP), muy discutido por jueces, políticos y profesionales. Esto es al menos lo que explicó Torres tras una rueda de prensa en la que la Fadie, con motivo del Día de la Familia -que se celebra hoy- exigió la desaparición del Ministerio de Igualdad, la transformación de la Ley de Violencia de Género en una de violencia intrafamiliar, modificaciones de la Ley del Divorcio y que se actúe contra las denuncias falsas, entre otras medidas.

Miguel Ángel Torres se siente como una "simple semilla", ya que "no he podido ver lo que sembré", contó. "Me han acusado de maltratador y abusador.
Con estos calificativos que la sociedad me puso es difícil rehacer mi vida", relató. "Lo indignante es que sigo sin ver a mi hija. Debe haber una Justicia firme para ambas partes y que los juicios se celebren de forma rápida", exigió.

No es el único que sufre la ausencia de la pequeña. Ni la única menor que de un día para otro se queda huérfana de uno de sus progenitores. El entorno familiar también lo padece. La abuela de la menor -madre de Miguel Ángel- está enferma y cada día se pregunta si podrá ver a su nieta antes de morirse, relató su hijo, que se cuestiona que si él no hubiera tenido la casa de su madre, tras el divorcio se hubiera visto en "la calle como un perro". "La ley ampara a la mujer pero no al hombre. Esto debe cambiar y lo único que se tiene que tener en cuenta es a los niños, que son los que más sufren y son los que menos se tienen en cuenta", denunció.

No es el único caso de denuncia falsa. José Antonio Santos, pasó once meses en prisión por ello. Y hoy día continúa enfrentándose cada día con la ignominia de no poder ver a su hijo, sin que la Justicia pueda evitar las continuas trabas que interpone la madre para que se restituya el contacto entre ambos. Santos ha tenido un poco más de suerte, ya que después de siete años sin ver a su hijo, de 12 años, el pasado 10 de abril se reunió con el.


"Fue un impacto precioso para ambos", declaró emocionado. Por ahora, ya que ha solicitado poder pasar más tiempo con el menor, sólo puede ver a su hijo una hora y media todos los sábados en un punto de encuentro. Aunque no ha podido verlo todos porque su mujer en dos ocasiones ha incumplido el régimen de visita y no lo ha llevado. Hecho por el que le han puesto dos faltas. La batalla judicial continúa.

Un caso parecido es el de Rafael Lozano, boxeador cordobés y bimedallista olímpico, recientemente absuelto de maltratar a su ex mujer, tras un largo calvario en el que "las instituciones me dieron la espalda sin preguntar". Actualmente es él el que tiene la custodia de sus hijos.

LA AUDIENCIA CRITICA DURAMENTE A UNA MUJER POR DENUNCIA "FALSA"........¡¡¡¡¡¡

Murcia, 13 may (EFE).-

La Audiencia Provincial de Murcia, en una sentencia a la que ha tenido acceso Efe, ha criticado la actitud de una mujer que acusó a su ex marido de maltratar al hijo de ambos con la intención de recuperar la custodia del menor, que había sido asignada por resolución judicial a él.

La sala ha desestimado el recurso presentado por esta mujer contra la decisión de un Juzgado de Instrucción de Cartagena que no admitió la querella al no encontrar indicios de criminalidad contra el ex esposo.

La Audiencia indica que "la querella no persigue el bien del menor, sino la defensa, por otra vía procesal, de los legítimos intereses de la madre de tener al hijo bajo su custodia, para lo que no puede utilizar la figura de éste como parapeto de sus propias intenciones".

Agrega que "aun cuando se aceptase, porque es humanamente posible, que el menor quiera estar más tiempo con su madre o incluso continuar conviviendo con ella, lo cierto es que esto en modo alguno suponer un mal trato hacia dicho menor por parte del padre, sino el estricto cumplimiento de unas resoluciones judiciales dictadas en atención y beneficio exclusivo del menor".

El tribunal recomienda a la querellante que acuda a la vía civil a través de un proceso "en el que el juez de familia tiene la obligación de controlar la evolución del niño y los efectos que el cambio de custodia pueda haber producido en el mismo, pero no acudir a un proceso penal en el que únicamente se pretende dejar sin efecto resoluciones judiciales firmes y asumir de nuevo la custodia de un menor que le ha sido retirada por decisión judicial".

EFE 1010611

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=381140

La magistrada Vives Martínez critica el mal uso de la Ley de Violencia de Género

Miércoles, 12 de Mayo de 2010

La magistrada del Juzgado de 1.ª Instancia número 44 de Barcelona, Gemma Vives Martínez, denuncia en un comentario remitido a Ecoley (suplemento jurídico de elEconomista.es) las injusticias que el mal uso de la Ley sobre Violencia de Género está acarreando a nuestra sociedad.

En su comentario rompe una lanza en favor del magistrado de un Juzgado de Familia de Sevilla. Francisco Serrano Castro, que denunció la utilización que algunas mujeres hacen de esta Ley, al afirmar en una entrevista realizada por un diario gerneralista que "miles de hombres son detenidos por denuncias falsas" a la luz de una normativa inspirada en la "dictadura" del "feminismo radical". Lo que ha su puesto la reacción del Observatorio sobre la Violencia de Género del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ) y la solicitud para que este organismo le abra un expediente sancionador.

Vives Martínez solicita que el Consejo General del Poder Judicial revise el texto y analice las deficiencias que existen y asevera que "no estamos cerrando filas ante la situación de un compañero, sino que damos un paso adelante frente a quienes cercenan, aplastan y silencian al Poder Judicial, que debe interpretar y aplicar las leyes y si llega el caso, cuestionar su torpe o abusivo uso", se lamenta.

En su comentario, afirma que "la respuesta no es decir que denuncias falsas hay en todos los delitos, porque el daño irreparable que se puede causar con una denuncia de este porte no es comparable al que produce una denuncia falsa por hurto. Hablamos de hombres y de mujeres, hablamos de menores de edad".

También alega que "estamos advirtiendo al unísono del peligro y la injusticia que entre todos podemos tejer si la mesura y el filtro de la razón no recortan el mal uso que se le puede dar".

Denuncia "situaciones que sobrepasaban los límites de lo social y jurídicamente tolerable cuando la denuncia se troca en espuela contra el contrario, con menores de por medio. Nadie niega la bondad de una Orden de Protección. Pero, cuidado, estamos advirtiendo al unísono del peligro y la injusticia que entre todos podemos tejer si la mesura y el filtro de la razón no recortan el mal uso que se le puede dar".

"Observo que el ataque más radical proviene, justamente, de quienes callan ante situaciones igualmente vejatorias e indignas para la mujer (género femenino), por no describir la angustia que me produce ese silencio ante el sufrimiento de mujeres de avanzada edad (ellas dirían, sin más, "viejas", porque eso es lo que es uno al cabo de los años) que son ignoradas por leyes, planes de pensiones y oportunidades laborales", señala.

"Observo, no sin cierta repugnancia, el uso descarado que se sigue produciendo de la figura femenina, relacionándola directamente con lo frívolo y lo consumible, en muchos "mass media" publicitarios, observo con pena la desigualdad en la empresa privada, la nula oportunidad de ascender profesionalmente si además se pretende tener una familia (propia) y observo como los más jóvenes desprecian esa misma figura que los parió", añade.

Y concluye este razonamiento afirmando que: "una sociedad que no respeta a sus viejos, pero que se subleva ante las declaraciones de un magistrado que pone el dedo en la llaga (debí decir "poltronas") avisando de que el camino se está cerrando y que hay que buscar otros compromisos legales y éticos que permitan proteger y veden el paso a los intolerables abusos, es una sociedad enferma".

A continuación se reproduce el comentario de la magistrada Gemma Vives Martínez

Los comunicados y la cortina de humo o la censura del Poder Jucicial

Despedir el año con el gusto amargo y la impotencia que causa (además de provocar estupor e indignación) la lectura de los dos recientes Comunicados del CGPJ sobre el tema de las críticas/entrevista/opinión (o como pretendan llamarlo) a la (mal llamada, incluso gramaticalmente) Ley contra la Violencia de Género, no era mi (nuestro) deseo, no me cabe duda.

Si de Observatorios estamos hablando o escribiendo, manifiesto que por mi parte, observo temor. Temor por parte de ciertos grupos de poder (...pretendido y ansiado poder) que presionan sobre el Poder Judicial para que se calle, para que obedezca a la doctrina del pensamiento único, para que bajo la triste excusa y dramático argumento de las muertes o ataques sufridos por mujeres (género femenino) derivados de la violencia de algunos hombres (género masculino), se oculte la cara oscura del asunto, real y patente, evidenciada guardia tras guardia, de un peso estadístico (comprobable) y social irrebatible. Criticar una situación porque la Ley no cumple los objetivos o bien tiene un enorme agujero que permite la entrada de denuncias sin fundamento y de venganzas inadmisibles, es tan legítimo como necesario.

Todos los que hemos vivido profesionalmente semejante situación, que rasga el alma y frustra cualquier atisbo de esperanza, lo sabemos. Y hablamos de ello porque es nuestro trabajo, no es necesario, lo dije hace unos días, entrar en la agotada discusión de la libertad de expresión de la que gozamos y de la que debemos hacer un uso racional a la par que valiente.

Observo, ya puestos a observar, y recuerdo situaciones que sobrepasaban los límites de lo social y jurídicamente tolerable cuando la denuncia se troca en espuela contra el contrario, con menores de por medio. Nadie niega la bondad de una Orden de Protección. Pero, cuidado!!! estamos advirtiendo al unísono del peligro y la injusticia que entre todos podemos tejer si la mesura y el filtro de la razón no recortan el mal uso que se le puede dar.

Observo que el ataque más radical proviene, justamente, de quienes callan ante situaciones igualmente vejatorias e indignas para la mujer (género femenino), por no describir la angustia que me produce ese silencio ante el sufrimiento de mujeres de avanzada edad (ellas dirían, sin más, "viejas", porque eso es lo que es uno al cabo de los años) que son ignoradas por leyes, planes de pensiones y oportunidades laborales.

Observo, no sin cierta repugnancia, el uso descarado que se sigue produciendo de la figura femenina, relacionándola directamente con lo frívolo y lo consumible, en muchos "mass media" publicitarios, observo con pena la desigualdad en la empresa privada, la nula oportunidad de ascender profesionalmente si además se pretende tener una familia (propia) y observo como los más jóvenes desprecian esa misma figura que los parió. Una sociedad que no respeta a sus viejos, pero que se subleva ante las declaraciones de un magistrado que pone el dedo en la llaga (debí decir "poltronas") avisando de que el camino se está cerrando y que hay que buscar otros compromisos legales y éticos que permitan proteger y veden el paso a los intolerables abusos, es una sociedad enferma.

Observo, sigo observando, y recuerdo, que al entrar en vigor esa Ley que ahora nos ocupa, seguíamos en el servicio de guardia, los 3 de siempre, a saber, médico forense, fiscal y juez, sin servicios sociales en horario "no lectivo" y sin suficiente espacio en las casas de acogida. Quien adivinó el agujero legal lo tuvo fácil para medrar y hacer daño a hombres que jamás hicieron nada y que tienen que cargar de por vida, como si de una condena se tratase, con el estigma de "maltratador". Y, señores (olvidaba, y señoras) del CGPJ: las cosas no son así porque ustedes pretendan que así sean. Ese mal uso de la Ley nos perjudica especialmente a las mujeres. Y todos lo sabemos.

No estamos cerrando filas ante la situación de un compañero, sino que damos un paso adelante frente a quienes cercenan, aplastan y silencian al Poder Judicial, que debe interpretar y aplicar las leyes y si llega el caso, cuestionar su torpe o abusivo uso. La respuesta no es decir que denuncias falsas hay en todos los delitos, porque el daño irreparable que se puede causar con una denuncia de este porte no es comparable al que produce una denuncia falsa por hurto. Hablamos de hombres y de mujeres, hablamos de menores de edad.

No se trata se enrocarse en la tan traída y llevada Ley contra la Violencia sobre la Mujer, sino en frenar las injusticias que su mal uso está acarreando a nuestra sociedad. Y es nuestro deber decirlo y es el suyo acometerlo. Ese debe ser el propósito del nuevo año. La cortina de humo que veo en ambos comunicados me subleva. Y el silencio ante la injusticia me indigna.

Erradicar lo anterior no depende de emitir comunicados sino de repasar errores y enmendarlos.

Entablar una guerra irrazonable contra un compañero, me parece, sencillamente, vergonzoso. Solo así cobrará sentido esta carrera, solo así podremos avanzar.

Desde aquí lanzo este mensaje a todos los compañeros y demás profesionales para que suscriban lo anterior. Nuestro Estado constitucional y democrático de Derecho exige una respuesta, no una cortina de humo que esconda censura y temor.

http://www.eleconomista.es/legislacion/noticias/1810318/01/10/La-magistrada-Vives-Martinez-critica-el-mal-uso-de-la-Ley-sobre-Violencia-de-Genero.html

Estoy escribiendo un libro y lo publicaré

Hola Buenos dias .

Tengo que contar mi caso para que toda España sepa como se ha actuado en mi caso.

No he llevado nunca la intencion de publicar un libro, pero ya que al final he logrado escri-
birlo, voy a preoceder en un futuro no muy lejano PUBLICARLO.

Me escriban y les cuento mi terrible historia.

Saludos
JAVIER