Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

martes, 27 de julio de 2010

Absuelven acusado violencia género y critican denuncia esposa sin pruebas

EFE

El Juzgado de lo Penal número Cuatro de Murcia, en una sentencia a la que ha tenido acceso Efe, ha absuelto a un hombre para quien su esposa solicitó tres años de cárcel por dos delitos de malos tratos y un delito de violencia física y psíquica, y ha lamentado que ésta lo denunciara sin pruebas.

La titular del Juzgado, la magistrada María Poza, afirma en su sentencia absolutoria que "es de lamentar el efecto pernicioso que denuncias como la que inició este procedimiento producen en el sistema penal, desviando recursos escasos de la atención a los casos de verdadero maltrato".

Indica el Juzgado que la mujer, A.P., casada con su esposo desde hace más de treinta años y con quien ha tenido tres hijas, lo denunció en diciembre de 2008 por maltrato y amenazas, "lo que no ha quedado probado".

Al desmontar todo el contenido de la denuncia, la sentencia rechaza que la denunciante hubiese estado "secuestrada" por su marido, y considera no creíble "que se encontrara ni siquiera intimidada por el acusado hasta el punto de ser anulada por aquél, como reiteradamente han manifestado tanto ella como sus hijas".

La sentencia añade que "la esposa, como auxiliar de clínica, ha trabajado durante todo su matrimonio en jornada completa, era titular de las mismas cuentas que su marido, y éste le entregaba en mano su sueldo, antes de su jubilación".

En la sentencia se dice que la mujer "tenía su propio vehículo, no poseía móvil por decisión propia, y durante los últimos años viajó sola a Burgos a unos ejercicios espirituales, y en junio de 2008, también sola, hizo el Camino de Santiago y se fue de vacaciones con sus hijas ese verano".

"No recuerda, sospechosamente, que en esos meses vaciara la cuenta común con su marido, abriera otra con una de sus hijas y le pidiera a aquél 500 euros".

"Pese al temor que aseguraba tener, añade la sentencia, en septiembre de 2008 se fue, siempre sin su familia, a Jerusalén diez días, sin decirle al acusado dónde iba, y se ha mostrado desafiante, en una expresión que la intermediación ha permitido percibir como incompatible con la situación de temor que se alega".

jueves, 22 de julio de 2010

LA AUDIENCIA ABSUELVE A UN HOMBRE DE "MALOS TRATOS" denuncia falsa

Avila.

http://www.lne.es/aviles/2010/03/17/audiencia-absuelve-avilesino-juzgado-penal-condeno-maltrato/887467.html

El órgano provincial considera que la mujer denunció a su ex pareja con la intención de salir beneficiada en un proceso de custodia

Miércoles 17 de marzo de 2010
Braulio FERNÁNDEZ

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha absuelto a un avilesino al que el Juzgado de lo penal de la ciudad condenó por un delito de violencia de género. El órgano provincial considera que, a pesar de existir un informe médico, no hay pruebas objetivas de que las lesiones que denunció la víctima fuesen causadas por su pareja. Es más, el fallo añade que la mujer trató de lograr por la vía penal lo que no logró por la civil: conseguir la custodia de la hija en común.
Los hechos denunciados tuvieron lugar en Avilés el pasado 25 de noviembre de 2009, cuando el acusado, R. G. J. G., acudió al domicilio de la mujer, M. M. F., para entregar a su hija. Según recoge la sentencia como hechos probados, la mujer formuló esa misma noche una denuncia por agresión contra el padre de la niña, al que acusó de «haberla cogido fuertemente por el cuello». La supuesta víctima aportó un informe médico que recoge que «presentaba un eritema (inflamación de la piel) en el cuello».
El juez de lo Penal de Avilés consideró que R. G. J. G. cometió un delito de violencia de género por el que le impuso una pena de siete meses y medio de prisión y la prohibición de acercarse a la mujer a menos de quinientos metros durante dos años. La condena incluía, además, el pago de una indemnización de 210 euros, así como de todas las costas del proceso judicial.
El letrado que defiende los intereses de R. G. J. G., Gabriel Giraudo, recurrió esta sentencia ante la Audiencia Provincial, que ha dado por buena su versión y ha emitido un fallo absolutorio. «Existen serias dudas de que las lesiones las haya causado mi cliente, y por eso ha resultado absuelto», según explicó Giraudo, del despacho Botas Abogados. Según indicó el letrado, «el informe médico, tanto el elaborado por urgencias como el del médico forense, no es objetivo en los casos de dolor a la palpación», por lo que genera «dudas». El fallo recoge que el juez avilesino sólo tuvo en cuenta como prueba la declaración de la víctima e incide en que la denuncia puede responder a intereses personales de la mujer relacionados con la custodia de la hija de ambos. «La reconocida pendencia de decisiones por parte del órgano judicial competente en materia de familia y, en particular, en el proceso matrimonial en curso, pueden apuntar hacia un logro en esa materia a través del seguimiento de la causa penal», recoge literalmente el fallo. Viene a decir que la denunciante puede estar tratando de conseguir por la vía penal lo que no logró por la vía civil.
La mujer, además, aseguró haber sido víctima de episodios violentos previos, si bien, según la sentencia de la Audiencia Provincial, no aportó pruebas ni indicios. Tampoco aportó prueba alguna, según el fallo, de las amenazas telefónicas que dijo haber sufrido. Por todo esto considera «dudoso» que el imputado cometiese un delito de violencia de género.
Así, el magistrado de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha absuelto a R. G. J. G. del delito de violencia de género que le atribuyó el Juzgado de lo penal. La sentencia es firme y contra ella no cabe ningún otro recurso, añadieron en medios jurídicos.

Los tribunales absolvieron una veintena de veces al padre condenado por maltrato

Vídeo: Atlas

«Este hombre lleva aguantando lo que no está en los escritos». Frente a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y la consejera andaluza para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, que critican que la Justicia obligue a una mujer a entregar la custodia de su hija a su ex marido, condenado por maltrato, debido a que no le dejaba ver a la niña, el abogado Benito Saldaña sostuvo ayer que su cliente no es un cruel maltratador sino una padre «pacífico» que ha sido víctima de una persecución de su ex pareja con un cúmulo de denuncias a su juicio falsas.

Saldaña explicó a este diario que, después de su separación, la mujer, María, puso «más de 20 denuncias» contra su ex marido, Antonio, y que éste salió absuelto en todas menos en la que derivó en su condena de un año y 9 meses de cárcel, que confirmó el Tribunal Supremo recientemente.

El abogado, que se limitó a defenderlo en el recurso ante el Supremo, dijo que lo condenaron de forma «muy discutible» no por agresiones físicas sino por maltrato psicológico, al que restó gravedad afirmando que se trataron de «discusiones que se suben de tono cuando ya no hay una solución, lo que le puede pasar a cualquiera».

Añadió que al hombre, que trabaja como conductor de trenes del AVE en Sevilla y es representante sindical del gremio de los maquinistas de la estación de Santa Justa, llegaron a pedirle entre 15 y 20 años de cárcel por violación, lo que la Audiencia de Sevilla descartó. Su cliente no irá a prisión porque la pena es menor a dos años y carece de antecedentes. El abogado lo describió como un hombre «pacífico» y un «trabajador normal», y aventuró que parte de la supuesta inquina de la ex mujer se debe a «celos» porque él tiene una nueva pareja.

El abogado fue muy crítico con la toma de posición del Gobierno andaluz, que ha pedido a la Fiscalía que revise el proceso. «La Junta de Andalucía no es quién para pronunciarse en un caso que no conoce de nada. No tiene ni puñetera idea de lo que ha sucedido. No conoce el abuso de esta señora de la Justicia, con veintitantas denuncias en las que siempre salió absuelto». Y dijo que las críticas políticas a la decisión judicial de darle la custodia al hombre condenado son posturas «demagógicas para contentar a alguien que está en los medios y apuntarse el gol de que están con ella».

La Sección Segunda de lo Civil de la Audiencia de Sevilla le dio la custodia al padre justo un mes antes de que la Sala Cuarta de lo Penal lo condenara por malos tratos psicológicos. Pero el abogado precisa que los jueces que le dieron la custodia estaban «perfectamente informados» de la denuncia contra él por violencia de género.

La mujer, que ha sido condenada dos veces por incumplir el régimen de visitas para que su ex marido no viera a su hija, ahora de nueve años, y podría perder incluso la patria potestad de la pequeña, insiste en que sufrió un maltrato psicológico habitual, con insultos y frases de menosprecio sobre su capacidad. En una entrevista ayer con Efe, alegó que dejó de llevar a la niña al punto de encuentro familiar porque el hombre, al que la jueza permitió ajustar el régimen de visitas a sus necesidades laborales como conductor del AVE, no entregaba sus cuadrantes a tiempo.

María sí ha cumplido ahora la orden judicial y el miércoles por la tarde llevó a la niña al punto de encuentro de la Junta para que la recogiera su padre, que asumirá la controvertida custodia. La mujer podrá verla dos días a la semana, los fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones.

Condena a costas a una mujer por abusar de la ley contra el maltrato

El juez tiene claro que la mujer busca una condena para su ex marido a toda costa aprovechándose de la Ley contra la Violencia de Género. En su sentencia pide al fiscal que investigue la actuación de la denunciante.

PABLO MARISCAL. La denuncia presentada por C.J.G. contra su ex marido por amenazas y quebrantamiento de la orden de alejamiento ha colmado la paciencia del juez de lo Penal 1, Manuel Píñar. El magistrado ha absuelto al acusado E.S.F. y de paso ha condenado a la denunciante a pagar las costas del proceso.

Todo porque el titular del juzgado considera que esta mujer, divorciada de su pareja, "aprovecha la grave preocupación de todas las instituciones ante el fenómeno de la violencia de género para dar rienda suelta" a sus sentimientos de "odio y venganza" contra el que durante años fue su compañero, según afirma el juez en su sentencia dictada el pasado 17 de febrero.

La "insidia persecutoria" de C.J.G. contra su ex marido responde, según el fallo judicial, a la necesidad de satisfacer "la ansia vengativa mostrada hacia el acusado". El magistrado recuerda que el hombre ha sido "detenido, acusado y sometido a juicio en cuatro ocasiones", las mismas en que ha sido absuelto.

Por eso entiende el titular del juzgado que ese "abusivo uso de la normativa de violencia de género" es lo suficientemente relevante "como para que ya se hubiese actuado contra la señora C.J.G.". Y como nadie lo ha hecho hasta ahora, el juez ha decidido tomar cartas en el asunto.

En la sentencia ordena que, una vez sea declarado firme el fallo, se deduzca testimonio a la Fiscalía provincial "por si la acusada hubiese incurrido en algún hecho delictivo". El juez lo tiene claro. Además de absolver al ex marido, ha condenado a la denunciante a pagar las costas del proceso penal "con expresa declaración de temeridad en su denuncia".

Al fiscal general. La sentencia del Juzgado de lo Penal contiene una crítica contundente a la "pusilanimidad de quien debe perseguir y no lo hace tan abusivo uso de una normativa como es la de violencia de género" una ley que, según el juez, está "prevista para los casos verdaderamente serios y graves que ocurren".

El juez Píñar ha notificado al fiscal la conducta "temeraria" de la denunciante pero también ha puesto su crítica en conocimiento de la Fiscalía General del Estado "para que se tome conciencia del mal uso que se suele hacer de la normativa de violencia de género".

La propuesta del magistrado granadino, dirigida directamente a Cándido Conde-Pumpido, persigue que el Ministerio Público "imparta instrucciones para perseguir conductas como la presente que se vienen observando en determinados casos". Esto es, que los fiscales intervengan de oficio cuando detecten que una persona usa la Ley contra la Violencia de Género para conseguir un fin distinto al que impera en el texto legal.

Un caso de "mala fe".

La mujer denunció esta última ocasión a su ex pareja por un delito de amenazas y otro de quebrantamiento de la orden de alejamiento. La sentencia considera que "no se ha probado" que E.S.F. hiciese un gesto con la mano en el cuello en presencia de su ex pareja y tampoco que dijese que la iba a matar. El juez entiende que el mero testimonio de la denunciante no es motivo para condenar al acusado, principalmente porque su relato no tiene credibilidad ni verosimilitud, según el fallo.

Más bien al contrario. El magistrado califica la actuación de esta mujer durante los seis folios de la sentencia como "maquinación diabólica", "ansia vengativa hacia el acusado", "instinto de odio y venganza", "insidia persecutoria", "mala fe" y "actuación caprichosa y malintencionada". Insiste en las tres ocasiones en las que este hombre fue denunciado, detenido, juzgado y absuelto por hechos similares y concluye que el deseo de C.J.G es el de "crear un clima de nerviosismo en el acusado con clara provocación por parte de la víctima".

En este sentido recuerda que la mujer se llegó a instalar con su hija en una caravana "en un terreno contiguo a la casa del acusado" y que llegó a hacer una nave "ilegal" a escasos metros de la vivienda para culminar su "plan de acoso" e intentar colmar la paciencia del hombre "por si consigue a cualquier precio una condena".

El juez incluso reprocha que la denunciante no destinara ese dinero de la nave y la caravana a buscar una vivienda adecuada para su hija, que convive con ella, ya que en la actualidad "carecen de servicios esenciales".

Un hombre víctima de una denuncia falsa lleva seis meses sin ver a sus hijas

Un hombre que fue acusado por su mujer de una violación que no cometió ha denunciado que lleva seis meses sin ver a sus cuatro hijas, pese a que el juez ha levantado la orden de protección que lo impedía.

2010-03-23
EFE

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Jaén, en una resolución que ya es firme, archivó el 26 de octubre de 2009 la denuncia de la esposa, V.C.S., quien aseguró que su esposo la había violado el 15 de agosto de 2009 y que había maltratado a las cuatro hijas del matrimonio.

El juez archivó las actuaciones porque los compañeros de trabajo del denunciado certificaron que aquella tarde estuvo trabajando con ellos como camarero en un salón de celebraciones que ese día tenía dos bodas.

Además, la mujer aseguró que, tras la violación, se quedó unos días en casa de su cuñado, pero tanto éste como su esposa certificaron que sólo tomó café con ellos y que el objeto de la visita era recoger a las hijas de la denunciante y que "en ningún momento les dijo que había sido agredida", según el auto de archivo.

En cuanto al maltrato contra las hijas, el juez se basó en el propio testimonio de la mayor, que dijo que su padre "jamás le ha puesto la mano encima" y en que los vecinos "nunca han oído nada".

El afectado, Juan Ballesteros Alcalá, ha denunciado este martes, en declaraciones a Efe, que lleva seis meses sin poder ver a sus hijas porque su esposa ha dejado Los Villares (Jaén), donde residía, y ningún Centro de Acogida le quiere dar su actual domicilio.

Por ello, los juzgados no han podido notificar oficialmente a la denunciante el archivo del caso, ni la apertura de nuevas diligencias contra ella por falso testimonio ni la causa por divorcio, ha explicado Ballesteros.

El padre ha relatado que la Guardia Civil le dio un domicilio de Cádiz donde supuestamente residía su esposa, pero tras desplazarse allí descubrió que se trataba simplemente de unas oficinas de atención a la mujer, y posteriormente le dieron la dirección de una Casa de Acogida de Sevilla en donde la búsqueda resultó igualmente infructuosa.

Ha explicado que no ha conseguido ver a sus hijas, que tienen entre 9 y 3 años, desde el 27 de septiembre de 2009, cuando mantuvo con ellas el último contacto en el Punto de Encuentro Familiar de Jaén. El pasado 17 de febrero, el juzgado notificó a la Policía Local de Los Villares que la orden de protección dictada el 2 de septiembre de 2009, tras interponerse la denuncia de la esposa, quedaba revocada a todos los efectos.

Denuncia falsa por malos tratos demostrada a un agente de policia. Sigamos sumando.

Su madre nos dice:

"Hoy me han demostrado que hay justicia"


Hoy se ha hecho Justicia a mi hijo.
¿Cuántos hombres no han recibido la misma sentencia de absolución?
¿Cuántos hombres han sido condenados por el mismo o parecido “delito”?


Los hombres tenemos unas Leyes ambiguas y unilaterales que en lugar de darnos protección, nos deja de forma inmediata con “el culo al aire” y somos detenidos, confinados en calabozos, acusados y juzgados por una denuncia que formule cualquier señorita con mayor o menor ganas de hacernos daño.
¿Podemos consentir que un hombre como se suele decir, hecho y derecho, con trabajo estable, buena situación laboral, económica y social sea detenido, confinado en un calabozo, acusado y juzgado por la simple causa de que una señorita con mayor o menor ganas de hacer daño le denuncie por malos tratos ?

Pues nuestras Leyes lo consienten.

Acabamos de sufrir una situación familiar muy grave que no deseo absolutamente a nadie. Un hijo mío llegando a los 40 años, divorciado y Agente de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado conoce a una “joven” de 34 años también divorciada, ambos sin hijos y con rapidez establecen vivir en pareja su amor. En los tres primeros meses quedan embarazados y todo maravilloso. Pasan tres meses entre preparativos para el bebé que esperan, acondicionamiento de la vivienda, compras, consultas9 y ese largo etcétera que supone el traer un niño al mundo.

Todo maravilloso.

Un mal día, a la futura mamá, a la mujer encantadora, se le ocurre sin más presentar una denuncia por malos tratos alegando 1º) secuestro con un arma con que la “encañonaba”, 2º) agresiones con parte médico por un rasguño en un tobillo, 3º) fuerte alteración emocional por zarandeos y haber recibido un fuerte golpe con un bol de cristal del que no existe ninguna secuela y por tanto prueba.
Pues bien. Esta futura mamá y mujer encantadora se presenta en una Comisaría de Policía, firma la denuncia y mi hijo es detenido inmediatamente. Me tratan de convencer diciéndome que así está la Ley, que de momento es un maltratador y que eso se considera delito, por lo tanto “a prisión”. No le preguntan si es verdad o mentira, ni le dicen si puede demostrar el que sea mentira tal acusación, no, “a prisión”.
A las 48 horas a declarar en el Juzgado y a esperar un Juicio rápido, como se llaman ahora. Mientras tanto 1º) orden de alejamiento, 2º) separación del Servicio que venía prestando, 3º) retirada de su arma reglamentaria, 4º) presentación en el Juzgado cada poco tiempo9. Es decir, un verdadero calvario, añadido a la incertidumbre por el resultado y al perjuicio económico por los gastos en abogados consultores y abogados defensores.
Hoy me han demostrado que hay justicia. Esta mañana, en una sala de lo Penal se ha Juzgado a mi hijo y declarado “A B S U E L T O” del todo, sin cargos, sin restos, sin delito, sin9 y9. quien olvida ahora la detención, las 48 horas pasadas en un calabozo, las horas y horas sin dormir, las horas y horas sin poder ingerir alimentos, quien resarce ahora del daño moral causado.
Sí, hoy me han demostrado que hay justicia. La Sra. Juez le dijo a la futura mamá y mujer encantadora que mentía más que hablaba y que tenía demasiadas contradicciones para poder creerla, pero que, como las mentiras estaban bastante bien envueltas sería no muy fácil probar todas, por lo tanto “váyase con viento fresco” y9.. Sí, hay Justicia pero no completa.
Para mí, para nuestra satisfacción (también de mi esposa) y quiero suponer que para la de mi hijo nos hubiera gustado que la Sra. Juez al momento de declarar la total absolución de mi hijo hubiera decretado al menos la detención y confinamiento en calabozo por las mismas 48 horas que sufrió mi hijo por las acusaciones falsas y falsa denuncia de una futura mamá y mujer encantadora. Y eso, que me parece muy poco para el mal causado, aunque solo fuera como medida de escarmiento.
A todos los legisladores de ésta Nación que es España, veo muy bien que existan Leyes que protejan a la mujer, al menor, al estudiante, al vendedor, al pastor, al majadero, veo muy bien cuantas leyes protejan9.

Pero ¿no hace falta una Ley que proteja al Hombre?

¡Sí! Hoy me han demostrado que hay justicia9 pero no completa.


ANGEL RODRÍGUEZ LÓPEZ, 29/06/2010 |

Multa de 1.500 euros para una mujer que denunció falsos malos tratos de su antigua pareja

18.06.10 - 00:30 -
LA RIOJA | LOGROÑO.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Logroño ha condenado a una multa de 1.500 euros a una mujer que interpuso una denuncia falsa contra su ex pareja por malos tratos.
Según detalla la sentencia, en marzo del 2006 el antiguo compañero de la acusada había sido condenado como autor de un delito de violencia de género a tres meses de prisión, un año de privación de la tenencia y porte de armas y a la prohibición de acercarse a menos de 150 metros de su persona por un año.
Pese a ello, sobre las 21.00 horas del 22 de abril del mismo año, la acusada se aproximó a su pareja cuando éste se encontraba hablando con dos chicas y «le propinó tres tortazos en la cabeza». El hombre se dio la vuelta mientras la procesada continuó dándole manotazos. Minutos después, se echó encima de él y le agarró de los pantalones hasta que se dio cuenta de que había acudido la Policía Local. Entonces salió corriendo.
Cuarenta minutos más tarde, la mujer entró en las dependencias policiales de Calahorra donde contó que su ex compañero la había agredido. Al poco tiempo, entró éste y una testigo que había presenciado cómo la procesada agredía al hombre.
La misma escena se produjo una hora después en el puesto de la Guardia Civil de la capital riojabajeña, donde se comprobó la orden de alejamiento y se detuvo al ex compañero. El 23 de abril la mujer formalizó la denuncia contra su antiguo novio, demanda que fue archivada 24 horas después. Además, se acordó iniciar actuaciones contra la procesada.