Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

jueves, 20 de octubre de 2011

Más de 170.000 visitas al blog

Quiero hacer un pequeño balance de estos años de vida del blog. Son ya más de 170.000 visitas, la procedencia principal es España, pero también hay muchas visitas de América Latina.
Como no conozco con suficiente detalle la situación en otros paises, me voy a referir a España. Cuando comencé a escribir el blog no había información sobre casos en los que se reconociera que la mujer había mentido, simplemente es como si en los años 2006-2007 todas las miles de denuncias por violencia de género fueran totalmente ciertas y los casos de absolución se debían supuestamente a que no podía demostrarse la culpabilidad del acusado. Algo totalmente incierto, muchas, muchas de esas denuncias eran falsas, al igual que hoy en día, pero entonces la Fiscalía y el Gobierno ejercían una presión social y mediática que no dejaban lugar a otro resultado.
Por aquellos entonces si un juez o jueza no concedía la orden de alejamiento de modo casi automático ante toda denuncia, parecía que estaba cometiendo una imprudencia. Tal era la presión mediática que no se atrevían a dejar ningún posible cabo suelto y los hombres denunciados en falso éramos sometidos a una tortura psicológica brutal al ser detenidos y encarcelados sin haber cometido ningún delito. Noches en los calabozos, unos mejores y otros peores. 
A todos aquellos hombres inocentes no se nos ha compensado de ningún modo, y fuimos miles en esos años. Miles que no merecíamos ese trato, miles que teníamos tambien familia, hermanas, madres, etc que sufrieron con nosotros el calvario.
A fecha de hoy, octubre de 2011 la situación ha mejorado, pero no hay que bajar la guardia, por eso estoy escribiendo estas líneas ahora. Digo que ha mejorado porque hay menos presión mediática contra todo hombre y van apareciendo casos de mujeres condenadas por denunciar en falso.

SEGUIREMOS CON LA LUCHA !!

3 comentarios:

buho53 dijo...

Soy Policía nacional de Cádiz de 55 años, treinta de servicio activo con una hoja de servicios incólume y condecorado con la Cruz al Merito y más de treinta felicitaciones públicas y privadas durante su vida profesional. El pasado día 15 de este mes, tras una discusión con su hija, por una conducta inapropiada de esta, su madre, mi esposa, empezó a insultarme a mí y a mi familia, nos intercambiamos la frase que en estos casos y presos de la tensión del momento. Posteriormente me marche del domicilio al médico, ya que ocho días atrás había sido intervenido quirúrgicamente y tenían que inspeccionar los puntos de sutura. Sobre las 19:30 horas llegue a mi domicilio y no había nadie, diez minutos más tarde, recibo una llamada en mi móvil y al ver el numero llamante reconoció el numero de la Comisaria de San Fernando Cádiz, donde uno de sus compañeros le comunica que su esposa, a la cual jamás le ha levantado la mano, porque la quiere y nunca se perdonaría el haberlo hecho y que considera que ninguna agresión a una mujer por parte de un hombre tiene ninguna justificación, le ha denunciado por malos tratos síquicos y físicos durante los treinta años de matrimonio le comunica que van a ir al domicilio a detenerle, a lo que le contesto que no hacía falta que se dirige a la Comisaria voluntariamente. Soy detenido, fichado y presentado al Juez, ante el cual declara, siendo puesto en libertad provisional, sin medidas cautelares y con usufructo de la vivienda familiar al haberse dado cuenta la Juez, en esta caso, mujer, de que mi mujer había mentido y contradecido con mi hija en sus declaraciones. Ese mismo día, mi esposa y mi hija entran en el domicilio aprovechando mi estancia en el médico, por sufrir por el estrés sufrido varias arritmias, llorando y pidiendo perdón, yo me marcho del domicilio a casa de mi madre, las que nunca fallan, ante ella y solo ante ella me derrumbo y lloro lo que no he llorado en 40 años. Al día siguiente mi mujer y mi hija me llaman por teléfono y me comunican que han ido a retirar la denuncia, y que han renunciado a cualquier acto civil o penal y me hacen llegar dos documentos e en que así me lo acreditan y en el que también consta que ellas no se consideran mujeres maltratadas de los cuales he hecho entrega al abogado que lleva mi caso, y este me manifiesta que está bien pero que la denuncia sigue su curso. Vamos una novela de miedo, no sé lo que va a pasar, por lo menos puedo trabajar en la oficina de mi Brigada que se dedica a cuestiones de terrorismo Islámico, porque mis jefes me han retirado el arma reglamentaria. Que os parece?, sin comérmelo y sin bebérmelo, y sin ningún tipo de prueba, ni parte facultativo ni nada. Y para más inri, ahora temo lo que les pueda pasar a ellas, si como os juro que es, se demuestra que es una denuncia falsa. Ellas están conmigo en la vivienda, hago vida matrimonial con mi mujer y la apoyo y la ayudo sicológicamente porque está muy afectada, devolviendo continuamente, sin comer y sin dormir, diciendo que son mis compañeros que actuaron aquel día los que la liaron, y ella solo quería que mis jefes me echaran una bronca para que no levantara la voz en casa. Como se come esto? Gracias por leerme. Leeré atentamente los consejos.

buho53 dijo...

Soy Policía nacional de Cádiz de 55 años, treinta de servicio activo con una hoja de servicios incólume y condecorado con la Cruz al Merito y más de treinta felicitaciones públicas y privadas durante su vida profesional. El pasado día 15 de este mes, tras una discusión con su hija, por una conducta inapropiada de esta, su madre, mi esposa, empezó a insultarme a mí y a mi familia, nos intercambiamos la frase que en estos casos y presos de la tensión del momento. Posteriormente me marche del domicilio al médico, ya que ocho días atrás había sido intervenido quirúrgicamente y tenían que inspeccionar los puntos de sutura. Sobre las 19:30 horas llegue a mi domicilio y no había nadie, diez minutos más tarde, recibo una llamada en mi móvil y al ver el numero llamante reconoció el numero de la Comisaria de San Fernando Cádiz, donde uno de sus compañeros le comunica que su esposa, a la cual jamás le ha levantado la mano, porque la quiere y nunca se perdonaría el haberlo hecho y que considera que ninguna agresión a una mujer por parte de un hombre tiene ninguna justificación, le ha denunciado por malos tratos síquicos y físicos durante los treinta años de matrimonio le comunica que van a ir al domicilio a detenerle, a lo que le contesto que no hacía falta que se dirige a la Comisaria voluntariamente. Soy detenido, fichado y presentado al Juez, ante el cual declara, siendo puesto en libertad provisional, sin medidas cautelares y con usufructo de la vivienda familiar al haberse dado cuenta la Juez, en esta caso, mujer, de que mi mujer había mentido y contradecido con mi hija en sus declaraciones. Ese mismo día, mi esposa y mi hija entran en el domicilio aprovechando mi estancia en el médico, por sufrir por el estrés sufrido varias arritmias, llorando y pidiendo perdón, yo me marcho del domicilio a casa de mi madre, las que nunca fallan, ante ella y solo ante ella me derrumbo y lloro lo que no he llorado en 40 años. Al día siguiente mi mujer y mi hija me llaman por teléfono y me comunican que han ido a retirar la denuncia, y que han renunciado a cualquier acto civil o penal y me hacen llegar dos documentos e en que así me lo acreditan y en el que también consta que ellas no se consideran mujeres maltratadas de los cuales he hecho entrega al abogado que lleva mi caso, y este me manifiesta que está bien pero que la denuncia sigue su curso. Vamos una novela de miedo, no sé lo que va a pasar, por lo menos puedo trabajar en la oficina de mi Brigada que se dedica a cuestiones de terrorismo Islámico, porque mis jefes me han retirado el arma reglamentaria. Que os parece?, sin comérmelo y sin bebérmelo, y sin ningún tipo de prueba, ni parte facultativo ni nada. Y para más inri, ahora temo lo que les pueda pasar a ellas, si como os juro que es, se demuestra que es una denuncia falsa. Ellas están conmigo en la vivienda, hago vida matrimonial con mi mujer y la apoyo y la ayudo sicológicamente porque está muy afectada, devolviendo continuamente, sin comer y sin dormir, diciendo que son mis compañeros que actuaron aquel día los que la liaron, y ella solo quería que mis jefes me echaran una bronca para que no levantara la voz en casa. Como se come esto? Gracias por leerme. Leeré atentamente los consejos.

Marius dijo...

Hoy tengo mal día. Recuerdo con mayor intensidad la sarta de mentiras que mi ex-novia tres meses después de dejarlo me endosó a saber embaucada por quien o qué gurú malnacido en unas manías y unos miedos que ella solita tenía. Es un dolor que me corroe y, sinceramente, pienso que aunque hayan pasado ya tres años de su denuncia aún me corroe más y me está conviritiendo poco a poco en el animal que sólo había en su imaginación y delirios. Le acabo de enviar un mensaje recordándoselo. Siento que ya no tengo miedo a sus mentiras, que no tengo miedo de que me pueda volver a denunciar, ni a comparecer ante un juez con las miradas inquisidoras y prejuzgadoras, ni a sentir que mi palabra no vale nada, diga lo que diga...Lo peor es que me aislo yo solo, yo solo vivo en mi interior un infierno, una rabia contenida, una impotencia y una sed de justicia que me está ahogando. Jamás le haría daño a ella ni a nadie...sólo temo hacérmelo a mí mismo porque a veces me resulta casi insoportable haber sido vejado como he sido por los delirios de una mujer a la que yo amaba y siempre respeté. Maldit@s sean quienes desde entonces me estan haciendo sufrir tanto sin yo poderme defender. No hay cosa peor.