Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENEROS. Acabó la época ZAPATERO. Muchas mujeres malatratadas recibieron apoyo y protección durante su mandato y eso está bién. Lo que nunca se podrá justificar es la persecución inquisitorial contra hombres inocentes que no cometimos delito y hemos sido juzgados y algunos condenados injustamente. La Ley de Violencia de Genero se convirtió en una Ley del POR SI ACASO, jueces y juezas se sentían señalados por la presión mediática, quizás no fueron lo suficiente valientes para tomar decisiones más justas, temiendo a los/las fiscales inquisitoriales que marcaban una senda única en la que antes de nada, al hombre se le acusa y se le marca socialmente llevándo a muchos de ellos a la ruina e incluso al suicidio. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

martes 27 de diciembre de 2011

Ana Mato habla de 'violencia en el entorno familiar' en lugar de 'violencia doméstica'.

Las primeras manifestaciones de la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, no han pasado inadvertidas esta noche a raíz de hacerse público un comunicado de condena por el asesinato de una mujer en Roquetas de Mar (Almería) a manos, presuntamente, de su pareja.
En la nota de prensa, alojada en la página web del ministerio que lidera, Ana Mato se refiere a la 'violencia doméstica' como "violencia en el entorno familiar". En concreto, Mato condena "el último caso mortal por violencia en el entorno familiar ocurrido hoy en Roquetas" y expresa "su más absoluta repulsa" por la muerte de una mujer de origen ruso, de 33 años, que ha sido asesinada supuestamente por su pareja, un ciudadano español de 71 años.
"Se trata de la víctima número 59 de 2011", continúa la nota, que al mismo tiempo recuerda que una de las prioridades de la nueva ministra al frente de su departamento será acabar con la violencia contra las mujeres, "la lacra del siglo XXI".

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/27/espana/1324954006.html