Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Condenada por haber denunciado en 5 ocasiones falsamente a su exnovio.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Logroño ha condenado a una mujer a pagar una multa de 3.240 euros por un delito de denuncia falsa. La joven, según detalla la sentencia a la que ha tenido acceso Diario LA RIOJA, llegó a denunciar hasta en cuatro ocasiones en menos de dos años a su ex pareja por supuestos malos tratos físicos y psicológicos.
La primera denuncia la interpuso apenas un año después de que naciera su hijo, fruto de la relación que mantenía con su entonces pareja. En aquella ocasión, la mujer llegó a asegurar que su compañero sentimental le había amenazado con matarla, una situación que, según ella, se venía repitiendo desde hacía un año.
Tres meses después de esa primera querella, la acusada denunció el 8 de octubre del 2002 que quien había sido su pareja durante cuatro años le había amenazado de nuevo con matarla si no retomaba la relación. Aquel día, según su versión, ella había ido a recoger diferentes objetos personales a la que había sido la vivienda conyugal, hasta que apareció él. Entonces, salió corriendo hacia una cabina de teléfono, desde donde avisó a la Policía Local.
El 14 de julio del 2003 denunció ante la Policía Nacional de la localidad burgalesa de Miranda de Ebro que desde la ruptura sufría constantes amenazas, la mayoría de ellas por teléfono. Al parecer, le decía «te voy a matar, te voy a pegar una paliza que te voy a desfigurar y pobre de la persona que esté contigo», entre otras frases. La última denuncia la presentó el 22 de enero del año siguiente, también en Miranda de Ebro. Entonces, ante la Policía Nacional declaró que había recibido una llamada telefónica en la que su ex novio le había llamado «puta y zorra». Incluso aseguró que le había amenazado con no dejarle ver al hijo que tenían en común.
Desmontar las versiones
Todas las denuncias dieron lugar a un procedimiento abreviado en los juzgados de Haro, en el que la acusada se ratificó judicialmente de todo lo que había narrado hasta el momento y en el que se formuló la acusación contra su ex pareja por un presunto delito de malos tratos habituales y tres faltas de amenazas.
Una vez llegado el día del juicio, que se celebró el 20 de febrero del 2006, la procesada manifestó que todas las denuncias que había interpuesto eran falsas, desmontando cada una de las versiones que había tramado «a sabiendas de que no eran ciertas», explica la sentencia.
El juez no ha considerado, tal como pretendía la defensa, que la acusada padeciera alguna anomalía psíquica ni que tuviera depresión postparto.

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