Por desgracia

TOLERANCIA CERO CON LA VIOLENCIA, TODAS LAS VIOLENCIAS DE GENERO. Desde que entró en vigor la LIVG (Ley Integral Violencia de Género), muchas mujeres han sido salvadas de sus maltratadores, a muchas mujeres se les ha ayudado y protegido. Pero en ciertas ocasiones esta Ley también ha sido usada de modo injusto, a modo de arma contra hombres inocentes. Es comprensible que los gobiernos niegen la existencia de las denuncias falsas, pero el clamor de cientos de hombres que han sufrido el abuso y la tortura provocados por este mal uso, no es ninguna insignificancia que se pueda pasar por alto. Desde enero de 2007 este blog intenta servir como fuente de información que en muchas ocasiones no es fácil recopilar. El aporte de cientos de colaboradores que encuentran las noticias o que cuentan su propio caso, hacen posible este trabajo. La historia sigue y CONTINUAN apareciendo DENUNCIAS FALSAS, la parte positiva es que las mentirosas comienzan a ser castigadas con cierto rigor.

sábado, 26 de diciembre de 2015

López Aguilar: 'Estaba orgullosa de ser mi mujer hasta que surgió otra relación y enloqueció'

Es de manual.
 
Basta leer lo que dice uno y otro para darse cuenta de que es un caso típico.
 
El mismo proceso por el que han pasado miles de hombres en estos años.
 
 
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BATALLA  Cruce de acusaciones
 
PILAR VIDAL / JAVIER G. NEGRE
11/04/2015 
 
Fueron una pareja feliz durante 17 años. Esta unión se rompió hace un año y medio
Apareció una tercera persona en la vida del ex ministro y su mujer no lo aceptó
Su ex le acusa de malos tratos y él lo achaca a una "venganza" por despecho
 
"Ella ha sido feliz en el matrimonio y estaba orgullosa de ser mi mujer hasta que surgió otra relación y enloqueció". Así de tajante se muestrael ex ministro socialista Juan Fernando López Aguilar (53) a LOC cuando se le pregunta por su acusación de malos tratos. Está "destrozado" por ver cómo su ex mujer, Natalia de la Nuez (53), ha mancillado su reputación por lo que considera una "venganza" provocada por un despecho. Ella niega la mayor y lejos de rebajar la tensión acentúa sus ataques.
"He sido víctima de maltrato físico y psicológico desde el año 2000, pero no lo denuncié por miedo", asegura también a LOC la ex esposa del eurodiputado. La pareja llevaba intentando divorciarse más de un año. Este jueves se hizo firme la sentencia de separación.
López Aguilar jamás hubiera imaginado que la relación que les ha unido durante 17 años terminaría siendo la comidilla nacional. Hizo lo imposible por llevar este asunto de forma privada. Algo que se le fue de las manos el pasado 28 de marzo cuando sus vecinos avisaron a la Policía de que había humo en su vivienda.
Era el segundo incendio que se producía ese mes. Según el informe policial, los servicios de Emergencia se encontraron dormidos a sus dos mellizos de cinco años en la cama y a la mujer "desorientada" y "con olor a alcohol". "Yo no estaba bebida", se defiende Natalia.
Los agentes aprovecharon el incidente para interrogar a los vecinos y éstos constataron que las relaciones entre ambos eran muy malas. Radiopatio habló de "gritos, insultos, golpes en paredes y portazos". López Aguilar está tranquilo ante estos testimonios. "Me fuí de casa hace siete meses. Me alquilé un apartamento. Los vecinos lo único que pueden testificar es que me han visto irme de allí para evitar el conflicto, a veces insultado por ella, que no quería que me fuera", asegura.
Me da 500 euros por cada hijo y 1.000 para mí al mes. Al principio sólo quería darles 300"
El europarlamentario se enteró de lo sucedido el viernes Santo cuando un vecino por la calle le preguntó por el incendio en su domicilio. Él pensaba que se estaban equivocando. No se lo podía creer y se fue directo a comisaría. Al ser festivo, le dijeron que tenía que llamar el lunes al Servicio de Atención Familiar y éstos fueron los que le informaron de que el asunto estaba en manos de un juzgado de Violencia de Género, aseguran fuentes cercanas al político.
En el momento de los hechos, él se encontraba en el Comité Federal del PSOE en Madrid y nadie le avisó. Lo que no podía imaginar López Aguilar es que su ya ex mujer y su cuñada declararían el pasado 6 de abril ante el juez titular del Juzgado número dos de Violencia de Género de Las Palmas y relatarían episodios de maltrato, unas declaraciones a las que tuvo acceso ELMUNDO.Ninguna de ellas aportó pruebas físicas que atestiguasen los graves hechos.
"Cuando una persona agrede a su pareja se cuida mucho de que no haya testigos, pero mi familia ha podido ver las lesiones al día siguiente. Yo siempre trataba de tapar a mi marido, de decir que las magulladuras habían sido producto de accidentes domésticos", confiesa Natalia. A la vez reconoce que la denuncia que interpuso el pasado 10 de enero su hijo Gorka, fruto de una relación anterior,contra su ex marido no tuvo razón de ser. "Aquel día mi hijo se equivocó porque realmente me tropecé al perseguir a mis niños y por eso le pedí que retirase la denuncia".
Al conocerse la decisión de que López Aguilar será llamado a declarar como imputado por malos tratos, el PSOE no tardó en suspenderle de militancia para dar ejemplo, aunque algunos ex altos cargos del partido le respaldaron públicamente. El eurodiputado niega ser un maltratador e insiste: "Se me advirtió muchas veces que si yo iba adelante con el divorcio me iba a hundir y destruir. Tengo muchos testigos de esas frases".
El cruce de acusaciones entre el político y su ex mujer ha ido in crescendo conforme ha ido avanzando la semana. Esto ha impedido analizar bien cuál fue el desencadenante del desmoronamiento de una pareja unida desde hacía 17 años.
López Aguilar y Natalia se vieron por primera vez en una comunión cuando ambos tenían 6 años. Treinta años después, en el 97, se reencontraron en una conocida terraza de Las Palmas cuando él ya era catedrático de Derecho Constitucional (fue el más joven de España) y ella trabajaba como visitadora médica de un laboratorio norteamericano. Ella tenía dos hijos de dos parejas distintas. Se casaron en el 2004 por lo civil de forma discreta. "No hubo ni convite, fui al supermercado, compré comida y pasamos la tarde en la playa", recuerda melancólica Natalia. Cuatro años después nacieron los mellizos. La felicidad terminó hace un año y medio.
Natalia reenvió por rabia una foto 'sexy' de la amante de su marido a gente de su entorno
La familia disfrutaba de unos días de descanso en su apartamento del sur de las Palmas, según relata Natalia. Ésta se encontraba en el jardín cuando escuchó una conversación extraña de su marido en el interior de la vivienda. El ex ministro se había encerrado en el baño. "Ni siquiera se había quitado el traje de chaqueta. Le escuché decir: 'pero tú me quieres o no me quieres,estoy harto de que no te aclares'. Entré en el baño y él se puso tan nervioso que le dió al botón del altavoz y escuché la voz de otra mujer", rememora Natacha, como la conocen sus más allegados.
Tras varias pesquisas y encontrar algunas "facturas sospechosas" de hotel, consiguió averiguar de quién se trataba. Una persona a quién conocía perfectamente y que LOC ha podido localizar. "Lo que le atrajo de ella es que tenía diez años menos que yo y un cuerpo estupendo", añade. Natalia encontró una foto sexy de la amante en el móvil de su marido y por rabia la reenvió a personas del entorno del socialista. "Interceptar comunicaciones ajenas es un delito, incluso en la convivencia. Ése no es el perfil de una mujer maltratada, que tiene miedo, sino el de una que enloquece cuando descubre que ha entrado en mi vida otra persona", justifica López Aguilar.
Ella asegura que las cosas ya no fueron igual a partir de entonces. "Tras darle muchas oportunidades y ver que no cumplía su promesa de dejarla decidí divorciarme. Él me planteaba seguir con el matrimonio si le permitía excursiones con otras mujeres", comenta. La ex mujer asegura que "Juan se volvió más agresivo" cuando le descubrió la infidelidad. "Como no tenía argumentos para defenderse,me agredía cada vez que le reprochaba que me había sido infiel,una palabra que él odiaba. Incluso me llegué a enfrentar a esa tercera persona"."Esa mujer sin escrúpulos me hizo hacer cosas estúpidas como mandarle mensajes pidiéndole que se alejase de mi familia.Con todo el esfuerzo que había hecho por construirla, no iba a dejar que en mi corral entrase cualquier gallina y menos ella", explica indignada.
Su ex marido no da crédito a que ventile públicamente asuntos tan íntimos. "Todas las barbaridades que ella ha hecho para intentar chantajearme, para que no me fuera de casa, todo tenía como finalidad según decía proteger a mi familia. Para ella que se destruyera era lo más inmoral del mundo. 'Vas a pagar por ello, no te vas a salir con la tuya' me decía", confiesa López Aguilar. "Yo no me estoy vengando de Juan. Yo no lo he denunciado. Su infidelidad fue una traición que no me esperaba, pero estoy deseando que sea feliz con la otra mujer para que ya me deje en paz", afirma Natacha.
El ex ministro está deseando poder demostrar ante el Tribunal Supremo su inocencia. Se ha cuestionado mucho a lo largo de la semana su condición de aforado. "Para eso sirve el aforamiento, para que alguien no te elimine de una institución por una acusación falsa. Me reservo el derecho a proclamar mi presunción de inocencia y a demostrarla. Todo el que tiene acceso a la verdadera historia familiar sabe lo que hay detrás. Lo que no voy a hacer es airearlo en los medios, sino ante el tribunal", sostiene.
El europarlamentario asegura que las acusaciones de su ex mujer son fruto de una táctica para desviar la atención sobre los dos incendios registrados en el domicilio. "Hay un problema judicial, porque es a ella a la que han tenido que aporrear la puerta. Se han producido dos sucesos gravísimos de los que no se me informó.Ella es quien tiene que explicar por qué hay dos incendios. Si en lugar de ella hubiera sido yo el que estaba en el domicilio en la misma situación que se la encontró a ella me hubieran detenido al momento", reivindica.
A Natalia le hierve la sangre cuando escucha a su ex marido poniendo en duda su capacidad para cuidar de sus hijos. "Es increíble que diga que va a informar a la Fiscalía de Menores cuando no les ha dado un puré en cinco años", le recrimina. "Si ella fuera una persona que protegiera y primara el bien de ellos, no estaría contando estas barbaridades para protegerles", dice López Aguilar.
Desde el entorno del socialista aseguran que puede demostrar que Natalia ha visitado varios psicólogos para superar la ruptura y que está teniendo problemas con el alcohol. Ella reconoce las terapias, pero no los problemas con la bebida. Se muestra muy dolida porque se esté difundiendo esta imagen de mala madre cuando ella "puso en riesgo" su vida para "regalarle" al ex ministro dos mellizos después de varios años de tratamientos de fecundación. "Fue una prueba de amor. Yo no quería tener más hijos. Ya tenía a mis otros dos criados y me tuve que volver a poner a dar pecho con 48 años", dice Natalia.
"Él no se ha preocupado de sus hijos. Quería darles solo 300 euros como pensión alimenticia al inicio del proceso de divorcio. Y todo el mundo sabe lo que cobra un europarlamentario. Finalmente conseguí que me diese 500 por cada uno y 1.000 a mí", asegura. El socialista recalca que se casó en bienes gananciales para protegerla. "He sido siempre muy generoso con ella y su familia. He trabajado muy duro para que no les faltara de nada", explica.
"Por mi condición de europarlamentario lo único que he pedido en todo este proceso, es tener flexibilidad con las visitas. Dependo de los aviones y de una agenda política muy apretada, pero eso no me va a impedir nunca renunciar a mis hijos" dice. Su entorno también sale en su defensa. "Ha sido generosísimo. Incluso ha pagado la casa de Madrid en la que vive Gorka, el hijastro que le denunció. Esa vivienda le ha tocado a ella en el reparto del divorcio. También corre con los gastos del colegio privado que su ex eligió para los mellizos".
LOC ha podido saber que López Aguilar maneja "pruebas contundentes" que demostrarán que todo esto es una estrategia de venganza de su ex por no querer aceptar que él rehaga su vida más allá de este matrimonio. Ella insiste. "No es una venganza. No soy rencorosa. Lo único que quiero es extirparle de mi vida", concluye Natalia. El Supremo tendrá la última palabra. Ambos se juegan mucho.

SERÁ JUZGADO POR LA LEY QUE ÉL MISMO CREÓ

Juan Fernando López Aguilar (53) fue ministro del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de 2004 al 2s007. Durante su mandato se aprobaron 21 leyes, que están vigentes, y se enviaron 30 Proyectos de Ley al Parlamento para su aprobación. Entre ellas las Leyes Orgánicas contra la Violencia de Género, de Igualdad y de promoción de la autonomía personal y la creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer. Esta semana el ex ministro está siendo 'víctima' de su propia ley y percatándose de algunos vacíos legales que no se tuvieron en cuenta a la hora de redactarla y dejan al varón en una situación de extrema dificultad. "El caso arquetipo para el que yo hago la ley de violencia de género es el caso de una mujer que intenta afirmar su autonomía personal, su libertad de deshacerse de un hombre al que quiere dejar atrás. Ya puede ser marido, ex marido, amante, ex novio, novio, y el hombre no lo acepta y la acosa, la persigue y acaba agrediéndola" explica el eurodiputado. En su caso, es todo lo contrario, es el hombre el que quiere disolver el matrimonio pacíficamente, el que ofrece todas las posibilidades para que haya un entendiemiento. "No soy una persona obsesionada con que ella viva otra vida, es evidente que ella si lo está y me amenza con destruirme si lo hago", recalca. López Aguilar defiende su ley pero no su mala utilización, al objeto de una venganza personal en un proceso de divorcio. El socialista canario tiene una hoja de servicio público intachable. Perdió a sus padres cuando era joven y consiguió el sólo hacer dos carreras con matrícula de honor y fue Premio Nacional de Licenciatura. Toca la guitarra, canta y tiene grandes dotes para el dibujo y la pintura. "Mis hijos tienen derecho a saber que su padre es honorable e inocente y quiero que crezcan orgullosos de mí", defiende. Le ha molestado mucho ver como terceras personas han puesto palabras malsonantes en su boca: "En mi vida soy delicado, muy retórico y poético en las palabras pero nunca brutal. Quién dice eso se retrata así mismo". Desde siempre para las mujeres que alegan violencia de género hay una presunción de credibilidad, que coloca en extremadas dificultades al varón. /P.V.

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